Esta fecha ha sido conmemorada desde 1991 y busca dar seguimiento a importantes iniciativas de la ONU, incluido el Plan de Acción Internacional de Viena sobre el Envejecimiento, aprobado en la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento en 1982.
El 1 de octubre se conmemora el «Día Internacional de las Personas de Edad». Este día fue instituido por las Naciones Unidas para reivindicar los derechos de este grupo etario. Además, busca sensibilizar sobre la importancia de erradicar los prejuicios para con los adultos mayores.
El 14 de diciembre de 1990, la Asamblea General, en su Res 45/106 proclamó el 1° de octubre Día Internacional de las Personas de Edad, en prosecución de las iniciativas de las Naciones Unidas a través del Plan de Acción aprobado en la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento celebrada en Viena en 1982 y respaldado, el mismo año, por la Asamblea General.
El 1° de octubre se estableció con el objeto de favorecer la toma de conciencia sobre la prolongación de la vida y el valor que esto tiene; la necesidad de trabajar para lograr sociedades inclusivas, integradoras y más justas y con el objeto de reflexionar sobre la importancia de desarrollar políticas orientadas a mejorar la calidad de vida de la población de adultos mayores.
En la actualidad, el mundo cuenta con más de mil millones de personas mayores de 60 años. Se estima que la cifra podría superar los dos mil millones para 2050, lo que representaría aproximadamente 20% de la población mundial. Este incremento será el más grande y rápido en la historia, lo que subraya la necesidad de prestar mayor atención a las necesidades y desafíos específicos que enfrentan las personas mayores.
La creación de entornos propicios, tanto físicos como sociales, desempeña un papel esencial para permitir que las personas mayores continúen participando en las actividades que valoran, a pesar de los desafíos inherentes al envejecimiento. Estos entornos propicios incluyen la accesibilidad en edificios y transporte público, así como la facilidad para caminar por entornos urbanos.
La formulación de una respuesta de salud pública efectiva al envejecimiento implica considerar tanto los factores individuales como los ambientales que pueden mitigar las pérdidas asociadas con la vejez y fortalecer la resiliencia y la adaptación.
Además, la ONU ha impulsado el Decenio del Envejecimiento Saludable (2020-2030), una iniciativa que ha reunido a expertos de las Naciones Unidas, la sociedad civil, los gobiernos y profesionales de la salud para abordar cinco objetivos clave de la Estrategia Global y el Plan de Acción sobre el Envejecimiento y la Salud, al tiempo que se evalúan los avances y desafíos en este camino. Estos objetivos incluyen igualdad de oportunidades, cuidados, autorrealización, dignidad y acceso a la justicia.