Metán
Vecinos del Barrio 26 de Marzo, sin luz ni respuestas, exigen soluciones urgentes
Sin alumbrado público, con un único medidor de obra al borde del colapso y sin respuestas de las autoridades, denuncian abandono y exigen soluciones urgentes.
Sin alumbrado público, con un único medidor de obra al borde del colapso y sin respuestas de las autoridades, denuncian abandono y exigen soluciones urgentes.
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1 año atrásde
Por
Redacción
Vecinos del Barrio 26 de Marzo de la ciudad de Metán denuncian una situación crítica que se extiende desde hace más de una década. La falta de alumbrado público, los problemas con el suministro eléctrico y la deficiente recolección de residuos son algunas de las problemáticas que afectan a 22 familias del sector. Representados por Marcelo Velázquez y Sergio Correa, los vecinos exigen respuestas concretas de las autoridades y la empresa EDESA.
Según explicó Velázquez, el barrio carece de iluminación en sus calles principales y en el resto de las cuadras, lo que genera un ambiente de inseguridad. A esto se suma la notificación de un inminente corte de energía por parte de EDESA debido a boletas impagas. En un principio, los costos se cubrían de manera compartida entre los vecinos y una mutual, pero con el tiempo esta última redujo su participación en el pago. «Nos vendieron los terrenos asegurándonos que contaban con todos los servicios, pero hoy estamos sin luz, sin garita de ingreso y sin el espacio verde que prometieron», sostuvo Velázquez.
Otro de los problemas expuestos es el estado de la conexión eléctrica. El barrio cuenta con un único medidor de obra para abastecer a todas las familias, lo que genera sobrecarga y reiteradas fallas en el suministro. «El medidor ya explotó tres veces por el consumo. Con la llegada del invierno, la situación se volverá insostenible», agregó el vecino. Además, aseguró que la situación fue denunciada ante la Policía y el Poder Judicial, donde incluso se establecieron acuerdos con la mutual, los cuales no fueron cumplidos.
Por su parte, Correa se refirió a los riesgos sanitarios y de seguridad que afrontan los habitantes del barrio. «La recolección de basura es insuficiente, en fechas especiales pueden pasar hasta dos semanas sin retirar los residuos. Además, el monte cercano representa un peligro: ya se encontraron y mataron más de siete víboras venenosas en la zona. Sumado a esto, las ratas son una constante en las viviendas», advirtió. También remarcó que la falta de iluminación convierte el barrio en una «boca de lobo» y que los 200 metros de acceso desde la Ruta Nacional 34 tampoco cuentan con alumbrado público, lo que aumenta la preocupación por la seguridad de los vecinos.
Los afectados consideran que fueron víctimas de una estafa, ya que adquirieron sus terrenos bajo la promesa de contar con servicios que nunca fueron instalados o que funcionan de manera precaria. «Nos dicen que el barrio es privado y que el municipio no puede intervenir, pero llevamos más de diez años esperando soluciones. Nos sentimos abandonados», afirmó Correa. Añadió que en días festivos, como la última Navidad, el barrio estuvo a oscuras durante cuatro días hasta que lograron reestablecer el suministro eléctrico.
Finalmente, Velázquez reiteró la necesidad de una solución definitiva. «Vamos a insistir con nuestros reclamos ante todas las instancias necesarias. Si tenemos que pagar por la obra, lo haremos, pero necesitamos que se ejecute. Exigimos que las autoridades provinciales y nacionales tomen cartas en el asunto y que quienes nos vendieron los terrenos respondan por sus compromisos incumplidos», concluyó.
Los vecinos esperan que este nuevo reclamo llegue a las instancias correspondientes y que finalmente se regularicen los servicios en el barrio.