Hay noticias que traen alivio a todo un pueblo, y la evolución de Abran es una de ellas. El niño de apenas dos años, que días atrás conmovió a San José de Metán tras sufrir un grave accidente doméstico que le provocó quemaduras de consideración en su rostro, muestra signos positivos en su tratamiento.
Actualmente, el pequeño se encuentra internado en la capital salteña, donde recibe cuidados especializados. A pesar de la gravedad inicial del cuadro, la fortaleza del niño y el trabajo de los profesionales están dando resultados esperanzadores.
A través de un emotivo mensaje, la familia de Abran quiso llevar tranquilidad a los cientos de vecinos que se unieron en cadenas de oración y campañas de ayuda.
«Abran va teniendo una mejoría de a poco gracias a Dios y a la atención de los médicos. Queremos decir gracias a todos por su comprensión y por estar pendientes», manifestaron sus seres queridos, visiblemente conmovidos por el apoyo recibido.
El caso de Abran generó una ola de solidaridad inmediata en Metán. Desde el momento del accidente, la comunidad se movilizó para colaborar con la familia, entendiendo la complejidad de un tratamiento de estas características, que suele ser largo y costoso.
Si bien la recuperación será paulatina y requerirá de cuidados específicos para las lesiones en su rostro, este primer parte de mejoría representa un paso gigante. Por ahora, el pequeño continuará bajo estricta observación médica en Salta, acompañado por el amor de su familia y el empuje de toda una ciudad que espera su pronto regreso.