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Adorni descubrió que tenía medio millón de dólares «olvidados» en negro y arregló sus papeles

En un maratónico ataque de amnesia fiscal, el jefe de Gabinete presentó 22 declaraciones juradas en una noche para justificar sus nuevas mansiones, piletas con cascada y viajes VIP. ¿Su secreto? Ser un visionario de los Bitcoins y la herencia platense.

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Hay gente que revisa los bolsillos de una campera vieja y encuentra un billete de cien pesos; otros, un poco más afortunados, abren el portal de ARCA y la Oficina Anticorrupción y descubren que tenían 506.000 dólares guardados «en negro». Ese es el tierno milagro financiero que acaba de bendecir al jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, quien este miércoles por la noche —tras semanas de absoluto silencio y un sutil empujón mediático— mandó a su batallón de contadores y abogados a tipear frenéticamente para corregir su humilde pasado patrimonial.

La movida ocurre exactamente treinta y cinco días después de que el presidente Javier Milei anunciara, con bombos y platillos, que la declaración de su funcionario ya estaba “lista para presentar”. Se ve que el tintero estaba pesado, porque el equipo legal pasó horas enteras cargando un total de 22 declaraciones juradas y rectificaciones que abarcan desde el año 2023 hasta la fecha, incluyendo generosamente los papeles impositivos de su esposa, Bettina Angeletti.

De «seco» a magnate: el truco de magia verde

Haciendo un poco de memoria, cuando Adorni debutó en la función pública allá por diciembre de 2023, declaró ante el Estado argentino que todos sus ahorros en el país y el exterior sumaban la módica cifra de 20.609.461 pesos; unos 24.000 dólares de la época que apenas alcanzaban para cambiar el auto.

Sin embargo, el destino y las investigaciones judiciales le jugaron una mala pasada. Al flamante ministro coordinador le empezaron a llover propiedades: un departamento en Caballito (sin vender el anterior en Parque Chacabuco), una coqueta casa de fin de semana en el barrio privado Indio Cua de Exaltación de la Cruz y una serie de reformas con pileta con cascada incluida que —según el propio contratista de la obra— costaron 245.000 dólares en efectivo. Eso sin contar los vuelos privados a Punta del Este financiados por productores de la TV Pública y los tours familiares por Estados Unidos en comitivas oficiales.

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Como las matemáticas son crueles y con 24.000 dólares declarados era medio difícil explicar cómo se compran dos mansiones y se gasta un cuarto de millón de billetes físicos en albañilería, Adorni aplicó la gran estrategia de supervivencia política: es preferible que la sociedad te señale como un vulgar evasor de impuestos antes de que la Justicia te procese por enriquecimiento ilícito y corrupción. Fin.

La Matrix cripto y los secretos de La Plata

¿Y de dónde salió la mítica fortuna que el vocero estrella mantuvo oculta de las garras del fisco? Si la Justicia se pone un poco quisquillosa, el libreto de Adorni ya está redactado con tintes épicos:

  • Atribuirá todo al fruto de «25 años de duro trabajo».

  • Argumentará que casi 300.000 dólares brotaron mágicamente de inversiones en Bitcoins y otras criptomonedas entre 2013 y 2018 (una genialidad financiera de la que, curiosamente, no existen registros de billeteras virtuales ni nombres de plataformas).

  • Sumará otros 60.000 dólares gracias a la venta de un departamento heredado de su padre en la ciudad de La Plata.

Por supuesto, la fortuna de Manuel no habría sido posible sin un guiño del destino legislativo. Gracias a la reciente ley de «Inocencia Fiscal» aprobada en diciembre pasado, el monto que el jefe de Gabinete tenía bajo el colchón no califica como delito punible por la Ley Penal Tributaria, ya que el nuevo límite de evasión se elevó a unos generosos 100 millones de pesos anuales por tributo. Es decir: el funcionario pagará la multa, pondrá cara de «soy un argentino más que ahorraba en negro» y esquivará la prisión con total soltura.

Mientras los papeles modificados viajan al despacho del fiscal Gerardo Pollicita y del juez Ariel Lijo para sumarse a la causa por presunto enriquecimiento ilícito, en los pasillos de la Casa Rosada ya respiran aliviados. El patrimonio cerró, los impuestos se acomodarán y la cascada de la pileta podrá seguir fluyendo, bien verde y en paz.

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