La comunidad educativa de Metán está en pie de guerra ante una posible medida que podría afectar gravemente la calidad de la educación en los colegios secundarios locales: el cierre de divisiones. A pesar de que el Ministerio de Educación no emitió ninguna comunicación oficial al respecto, la incertidumbre generó una rápida movilización entre los docentes, quienes convocaron a una reunión urgente para este jueves 28 de noviembre a las 19 horas en el Parador de la Terminal, con la consigna «No al cierre de divisiones».
El silencio oficial del Ministerio, sumado a los rumores sobre la reducción de dos modalidades completas, disparó las alarmas en las escuelas. En agosto, desde la supervisión se había informado sobre la posibilidad de cerrar estas divisiones, pero hasta el momento no ha habido confirmación ni explicación oficial, lo que solo aumentó la tensión en la comunidad educativa.
La pregunta que se hacen los docentes y padres es inevitable: ¿cómo se organizarán las clases sin las divisiones necesarias? ¿Qué pasará con los estudiantes que podrían terminar hacinados en aulas con más alumnos de los que pueden soportar? Los temores no son infundados. En un contexto ya tensionado por la escasez de recursos y personal docente, la medida podría desencadenar el colapso de los espacios educativos, empeorando aún más las condiciones de enseñanza.
En las reuniones informales y en los grupos de docentes, ya se habla de las consecuencias que podría acarrear esta decisión: aumento de la carga horaria para los educadores, lo que afectaría la calidad de la enseñanza y pondría a los docentes en una posición aún más difícil. Fuentes cercanas al ámbito educativo aseguran que la reducción de divisiones podría ser una estrategia para disminuir los costos asociados al personal docente, lo que explicaría la falta de respuesta por parte del Ministerio. Sin embargo, esto pone en juego el futuro de miles de estudiantes.
Los docentes locales se reunirán este jueves 28 de forma espontánea, mientras se tiene previsto que la supervisora de la región visite las instituciones para brindar detalles, aunque la información oficial sigue siendo escasa. El viernes 29, el Colegio Secundario Juan Carlos Dávalos, también convocó a una reunión institucional para discutir la situación y tratar de encontrar una solución ante la falta de respuestas claras.
¿Qué se esconde detrás de esta decisión que amenaza con desmantelar la educación secundaria? El silencio del Ministerio de Educación no solo genera incertidumbre, sino también indignación ante lo que podría ser el inicio de una peligrosa política de recortes que precarizará aún más el sistema educativo. ¿Por qué no se han dado explicaciones claras? La falta de transparencia no solo es alarmante, es inadmisible.