El Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través de su Agencia de Extensión Rural en Metán, emitió su reporte sanitario correspondiente a marzo de 2026. El documento, elaborado por los ingenieros María Noelia Ávila y Gustavo Chavarri, describe una situación de alta vulnerabilidad para los productores locales debido a la combinación de factores climáticos extremos y la presión de diversas plagas.
El mes de marzo se caracterizó por una fuerte inestabilidad climática, con registros de lluvia que superaron ampliamente las medias mensuales históricas. En sectores puntuales del departamento, se registraron eventos extremos donde las precipitaciones excedieron los 200 mm en menos de 24 horas.
Este fenómeno meteorológico ha tenido consecuencias directas y graves sobre los lotes: Se han reportado procesos de erosión hídrica severa y anegamientos en los campos, el estado de los suelos ha impedido el ingreso de maquinaria agrícola, lo que retrasa tareas culturales críticas y aplicaciones fitosanitarias de urgencia y los expertos advierten que estas condiciones ambientales son predisponentes para la aparición de enfermedades de fin de ciclo en el cultivo de soja.El monitoreo sistemático en los cultivos de la zona muestra una realidad heterogénea debido al retraso inicial por falta de agua.
En cuanto a las leguminosas (soja y poroto), se detectó la presencia activa del picudo de la vaina (Rhyssomatus subtilis) y de orugas defoliadoras. El INTA recomienda a los productores intensificar los monitoreos utilizando paño vertical para evaluar si se han alcanzado los umbrales de daño económico.
Sin embargo, la mayor preocupación se centra en el maíz. El informe destaca un crecimiento exponencial en las capturas de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) en trampas cromáticas.
«En nuestra región, la chicharrita se encuentra en todos los lotes, con poblaciones variables según el manejo y la genética sembrada».
La vigilancia epidemiológica ha detectado síntomas claros del Complejo del Achaparramiento del Maíz: se ha observado «multiespigado» (formación de más de dos mazorcas por planta). Desde la segunda semana de marzo, se generalizaron el enrojecimiento y la coloración púrpura en los bordes de las hojas. Aunque en muchos lotes el período crítico ya ha finalizado, los técnicos insisten en mantener el seguimiento, ya que el insecto vector es altamente migratorio y las siembras tardías aún son susceptibles.
Los productores pueden acceder a datos actualizados sobre el achaparramiento en el sitio oficial del Gobierno Nacional o dirigirse a la oficina del INTA Metán en Leandro N. Alem Este 10, o comunicarse al 03876 42-0606.