La preocupación por la presencia de la chicharrita del maíz (Dalbulus maidis) ha crecido en las últimas semanas entre los productores del sur provincial. En una entrevista exclusiva, el ingeniero Gustavo Chavarri, referente del INTA, analizó el escenario actual y advirtió que las condiciones climáticas de este año han generado un «momento crítico» para el desarrollo del cereal.
Aunque el ingeniero aclaró que «es una plaga que siempre estuvo», su peligrosidad radica en su capacidad para actuar como vector de enfermedades que afectan gravemente el rendimiento de la planta. El insecto no solo daña por su alimentación, sino que transmite el complejo del achaparramiento del maíz.
«Lo que nosotros tenemos que tener en cuenta es el monitoreo permanente para evitar que la población de la plaga aumente», explicó Chavarri.
La campaña actual presenta una particularidad: las lluvias tardías provocaron que la siembra del maíz esté muy atrasada en comparación con años anteriores. Este desfasaje cronológico es el punto de mayor riesgo.
«Estamos en un momento crítico del cultivo. Como la planta es pequeña y se encuentra en etapas tempranas, está mucho más vulnerable a la plaga», señaló el ingeniero. A esto se suma el factor climático: la chicharrita es un insecto con gran movilidad, facilitada por las corrientes de aire. «Es un vector muy transportable con el viento, por eso el control diario es fundamental como factor de prevención», añadió.
Uno de los puntos más importantes de la entrevista fue la recomendación para el manejo post-cosecha. Chavarri fue enfático en que la supervivencia de la plaga depende exclusivamente de la presencia del maíz.
«La plaga se alimenta solo de maíz. Si nosotros controlamos su alimento, disminuimos la población», sentenció el especialista.
Para lograr esto, recomendó a los productores:
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Realizar una trilla correcta: Evitar que queden la menor cantidad de semillas en el suelo que den origen al «maíz guacho».
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Control de residuos: Mantener un estricto control sobre el rebrote de plantas espontáneas durante el invierno.
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Limpieza de lotes: Sin plantas de maíz durante la temporada invernal, la población de chicharrita cae drásticamente por falta de sustento.
Finalmente, el profesional del INTA instó a los productores a no bajar la guardia y a entender que el manejo colectivo y la limpieza de los campos es la única barrera efectiva contra una plaga que amenaza con golpear los rindes de la campaña 2026.