Pese a las inclemencias del tiempo, las calles de la capital salteña se convirtieron en escenario de una multitudinaria manifestación en defensa de la educación pública. La quinta Marcha Federal Universitaria congregó a una amplia diversidad de sectores que unificaron sus reclamos frente a las políticas de recorte aplicadas por el Gobierno nacional de Javier Milei.
La columna de manifestantes partió desde el Monumento 20 de Febrero y avanzó de manera sostenida hasta la explanada del Cabildo, frente a la Plaza 9 de Julio. Allí se montó el acto central donde representantes estudiantiles, docentes, investigadores y organizaciones sociales expusieron la crítica situación que atraviesan las instituciones públicas y los sectores vulnerables.
La movilización superó el marco estrictamente académico. A la comunidad de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) se sumaron agrupaciones de jubilados, familias vinculadas a la atención de la discapacidad que exigen la aplicación de la emergencia en el área, y trabajadores del sistema científico. Durante el recorrido, los relatos de los estudiantes reflejaron la creciente dificultad para sostener las cursadas ante el costo de vida, el impacto de las tarifas del transporte y la imposibilidad de acceder a opciones privadas.
El acto final enfatizó la necesidad de garantizar los recursos presupuestarios para el funcionamiento universitario y el cumplimiento de las leyes de financiamiento social. Quienes hicieron uso de la palabra coincidieron en señalar que la manifestación bajo la lluvia buscó visibilizar un freno al intento de deslegitimar la universidad pública y garantizar el derecho a la educación superior como un pilar fundamental para el desarrollo de la provincia.