Metán

Batalla campal y amenazas de muerte al presidente de la Liga: caos en Metán

El presidente de la Liga de Metán, Craba, fue agredido en medio de una violenta batalla campal y recibió amenazas de muerte. Frente al ataque, reaccionó para defender su integridad, el club y la seguridad de los presentes.

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La reciente ola de violencia desatada en la zona norte de Metán, en los alrededores del Club San José, desbordó los límites de lo tolerable. En medio de lo que se describió como una «batalla campal», el presidente de la Liga Metanense de Fútbol, José «Pirulo» Craba, se convirtió en el principal protagonista de una situación que desnudó no solo la inseguridad reinante, sino la falta de acción efectiva por parte de la justicia frente a la criminalidad creciente.

El conflicto comenzó a gestarse el martes, cuando, según Craba, una disputa entre personas del barrio y un grupo vinculado a la familia Paz —originaria de Rosario de la Frontera— escaló rápidamente a agresiones físicas y disturbios. Estos sujetos, quienes tienen antecedentes delictivos, incluyendo condenas por delitos graves, se instalaron en la zona y comenzaron a generar serios problemas en el entorno del club. Según el relato del presidente del club, la situación empeoró el jueves y el viernes con el lanzamiento de piedras contra las instalaciones y amenazas directas contra su integridad.

Craba no se quedó de brazos cruzados. «La gente del club estaba aterrada. Me llamaron pidiendo ayuda porque el club estaba siendo apedreado. Inmediatamente me dirigí al lugar, llamé a la policía, que despejó la zona, pero la situación no terminó ahí», relató Craba con visible enojo. «Esos delincuentes salieron de la cárcel con condena condicional y siguen actuando como si nada», denunció.

Lo que sucedió después, sin embargo, fue aún más grave. «El viernes, cuando me dirigía al club, me comenzaron a agredir, me insultaron, me amenazaron de muerte. Cuando ingresé a la oficina, llegaron armados con cuchillos, machetes y palos. Me vi obligado a encerrarme», narró Craba. Frente a esta agresión, el presidente del club reaccionó, tomando un bate de hockey, y fue a la casa de los agresores. «No puedo quedarme quieto, no voy a permitir que nos sigan destruyendo», expresó Craba.

El daño material es significativo. «Me rompieron el vidrio de mi camioneta, que cuesta más de tres millones de pesos, y nadie se hace responsable. ¿Quién paga esos daños? ¿Quién protege a los que practican deporte en el club?», se preguntó Craba, dejando claro su descontento con la falta de protección estatal.

La crítica a la justicia no se hizo esperar. Craba remarcó que, a pesar de las reiteradas denuncias, los delincuentes siguen libres. «Hice cuatro denuncias contra uno de los responsables y la justicia no hace nada. Los delincuentes entran por una puerta y salen por la otra. ¿Cómo es posible que una persona con tantos antecedentes siga libre?», cuestionó el presidente del club.

Craba también fue duramente criticado por su accionar, especialmente por ser el presidente de la liga más importante del sur de Salta. Sin embargo, él se defendió tajantemente. «Yo no soy ejemplo de nadie. Los ejemplos son los padres, los jefes de familia. Yo solo defiendo mi integridad. Si la justicia no actúa, yo me voy a defender», expresó. «La gente quiere que yo me quede quieto, pero no soy de ese tipo. No me voy a dejar amedrentar por un grupo de delincuentes».

El tema de la venta de drogas fue otro de los puntos importantes. Craba denunció que en la zona se está intentando instalar un mercado de drogas cerca de los espacios deportivos, un ataque directo a los valores que representa el club. «Los delincuentes quieren destruir la institución, lo que es un lugar de encuentro y deporte para los chicos. No lo voy a permitir, jamás», dijo, tajante.

A pesar de las dificultades y el temor que han causado los recientes hechos, dejó claro que no cederá ante los delincuentes ni ante las amenazas. «Nos estamos organizando con los vecinos. Vamos a seguir luchando por la seguridad de nuestro club y de la comunidad», expresó. «La gente ya no quiere ir al club por miedo. Nosotros no vamos a permitir que eso pase», finalizó.

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