Bikerperegrinos: Pedalear la fe, un viaje que suma más adeptos cada año
Más de 200 bikerperegrinos partieron desde Metán para unir los 145 kilómetros de la ruta con la Catedral Basílica, en un acto de devoción que crece año tras año.
La fe del Milagro no solo se camina, también se pedalea. Un año más, los «bikerperegrinos» se unieron a la masiva celebración, demostrando que la devoción al Señor y la Virgen del Milagro también se vive sobre dos ruedas. Después de recorrer 145 kilómetros bajo el sol, el viento y el cansancio, llegaron a la Catedral Basílica de Salta, con la emoción reflejada en cada rostro.
El fenómeno de los peregrinos en bicicleta crece año tras año, sumando nuevos adeptos que eligen esta forma de rendir homenaje a los patronos de la ciudad. Lo que comenzó como un puñado de valientes, hoy se ha convertido en una marea de ciclistas que, con sus cascos y equipos deportivos, se mezclan en la multitud de caminantes.
«Cada pedaleada fue una promesa, cada kilómetro una súplica y cada llegada, un milagro cumplido», expresó un bikerperegrino con la voz quebrada. El viaje en bicicleta, aunque físicamente demandante, permite a los fieles vivir una experiencia de superación personal que se une al sentimiento de fe colectiva.
Desde Córdoba, un ejemplo de inclusión y fe sin límites
Este año, la peregrinación de los ciclistas tuvo un ingrediente especial: el acompañamiento de un grupo de 18 «bici-peregrinos» que llegó desde Córdoba en bicicletas adaptadas. Entre ellos, se encontraba Bruno Butassi, una persona con paraplejia, que se trasladó en una «handbike» (bicicleta de mano).
La presencia de este grupo es un testimonio de inclusión y un mensaje contundente de que la fe no conoce barreras. La travesía de estos deportistas, quienes enfrentaron desafíos únicos en su recorrido, sirvió de inspiración para todos los que presenciaron su llegada. Su esfuerzo y su alegría al alcanzar la meta final fueron un ejemplo de que la devoción al Milagro es un camino abierto para todos.
El abrazo al Señor y la Virgen del Milagro al llegar a la Catedral fue el momento culminante para los bikerperegrinos. Su llegada el día sábado, fue una mezcla de agotamiento físico y plenitud espiritual, demostrando que la peregrinación sigue evolucionando y adoptando nuevas formas, pero manteniendo intacta la esencia de la fe y la promesa.