Una fuerte controversia sobre las pautas de conducta laboral y las costumbres arraigadas en las oficinas públicas se desató en la provincia de Chaco. La Municipalidad de Barranqueras prohibió formalmente que los empleados tomen mate durante los horarios de atención al público, una medida impulsada directamente por la intendenta local, Magda Ayala, con el objetivo de agilizar los trámites vecinales.
La mandataria chaqueña ratificó y defendió la decisión durante una entrevista en un programa de streaming, donde remarcó la necesidad de jerarquizar el trato hacia los contribuyentes que acuden a realizar gestiones a las dependencias comunales.
Ayala fundamentó la prohibición señalando que las pausas para cebar o compartir la infusión derivan en demoras injustificadas para los ciudadanos:
«El vecino que entra a la municipalidad —ya sea a Catastro, Industria y Comercio, al Juzgado de Faltas o a Empleo— tiene que ser bien atendido y no tiene por qué estar esperando que uno termine de tomar mate», sentenció la jefa comunal.
La titular del Ejecutivo municipal puso especial énfasis en las oficinas recaudatorias y de trámites comerciales, asegurando que la medida busca instaurar un esquema de atención más ordenado y riguroso.
La comparación con los trabajadores de calle
Para justificar la exigencia puertas adentro, la intendenta comparó la dinámica de los escritorios con el esfuerzo de los operarios de campo:
«Los que están trabajando en la calle no tienen mate. Los agentes de limpieza, de alumbrado o de tránsito no llevan mate mientras cumplen sus tareas», sostuvo.
Por último, Ayala recordó que la totalidad de los sueldos y la estructura comunal se financian mediante los impuestos de los vecinos y la coparticipación, por lo que consideró imprescindible que el personal priorice la celeridad y el respeto por el tiempo de quienes sostienen las cuentas públicas.