La Administración General de Aduanas de China bloqueó las importaciones de siete empresas de la región, afectando directamente a dos firmas locales. El exceso de oferta en el gigante asiático y graves incumplimientos contractuales de exportadores argentinos disparan un escenario de incertidumbre para el sector.
El principal socio comercial de la carne argentina ha enviado una señal de dureza que sacude a la industria nacional. En una medida que también alcanzó a gigantes de Brasil y Uruguay, China suspendió las operaciones de los exportadores argentinos Frigorífico Regional General Las Heras SA y Frio Dock SA.
Si bien el organismo asiático no detalló las causas oficiales, el trasfondo combina factores macroeconómicos de su mercado interno con irregularidades operativas de las plantas locales. En el caso del frigorífico Las Heras, la suspensión llega tras un escandaloso incumplimiento en noviembre pasado, cuando la firma no entregó un embarque de 70 contenedores, generando una deuda estimada en 10 millones de dólares y provocando su expulsión de la cámara de frigoríficos (Unica).
El titular de la planta afectada, Mariano Martínez, reconoció la crisis y apuntó contra el contexto económico nacional. Según el empresario, el atraso cambiario y la capacidad ociosa de las plantas han vuelto al negocio con China poco rentable, lo que derivó en deudas con consignatarias y retrasos que hoy terminan en sanciones internacionales.
Por su parte, la firma Frío Dock SA, especializada en servicios de almacenamiento, también quedó bajo el veto, lo que impide la salida de cualquier cargamento previsto desde sus depósitos, complicando aún más la logística exportadora.
Espacio publicitario
La decisión de Beijing no es aislada. El gobierno de Xi Jinping inició una investigación tras las quejas de productores ganaderos chinos, quienes denuncian que el récord de importaciones (2,87 millones de toneladas en 2024) hundió los precios internos a mínimos históricos.
Javier Milei, jefe de Estado de Argentina, junto a Xi Jinping, presidente de China, en noviembre del año pasado
Este escenario plantea un 2026 extremadamente desafiante para la Argentina. Analistas del sector advierten que, si la investigación oficial concluye que el ingreso masivo de carne externa daña la producción local, China podría aplicar medidas de salvaguarda o aranceles adicionales, similares al 10% que ya impuso a la carne proveniente de Estados Unidos. Para un país que destina la mayor parte de su volumen exportable al mercado chino, el endurecimiento de los controles representa una amenaza directa al ingreso de divisas.