El Ministerio de Salud Pública de Salta confirmó un caso de psitacosis en una mujer de 44 años, residente en Rosario de Lerma, quien comenzó a presentar síntomas el pasado 19 de enero. La paciente, que sufrió fiebre, tos, dificultad para respirar y dolor muscular y abdominal, fue internada en terapia intensiva en el hospital Señor del Milagro.
La enfermedad fue diagnosticada tras realizarse un análisis de secreción respiratoria en el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas, en Buenos Aires. Según las autoridades sanitarias, la mujer había estado en contacto con aves enfermas en una casa vecina, donde algunas catas habían muerto, lo que podría haber desencadenado el contagio.
¿Qué es la psitacosis?
La psitacosis, también conocida como fiebre del loro, es una infección que afecta principalmente a personas que están en contacto con aves, como loros, pavos y palomas. La enfermedad se transmite por el aire, al inhalar partículas de polvo o excrementos de aves infectadas, o al entrar en contacto directo con ellas.
Los síntomas de la psitacosis pueden aparecer entre 5 y 14 días después de la exposición y suelen incluir fiebre, dolor de cabeza, erupciones cutáneas, dolor muscular y problemas respiratorios. Si no se trata a tiempo, la enfermedad puede complicarse, aunque con un tratamiento adecuado con antibióticos la mortalidad es baja.
¿Cómo prevenirla?
El Ministerio de Salud Pública destacó que es fundamental tomar precauciones para evitar la transmisión de la enfermedad. Entre las recomendaciones están:
- Evitar el contacto con aves que podrían estar enfermas.
- No comprar ni capturar aves silvestres sin la supervisión de un veterinario.
- Mantener a las aves en ambientes ventilados y con suficiente espacio.
- Alimentarlas correctamente y mantener sus jaulas limpias.
- Cumplir con la normativa vigente sobre la captura y venta de aves.
Las autoridades continúan investigando el origen del caso y coordinando medidas sanitarias para prevenir nuevos contagios en la comunidad.
La psitacosis es una enfermedad poco frecuente, pero no debe ser subestimada, especialmente para quienes tienen contacto cercano con aves. Estar informado y adoptar medidas preventivas es necesario para evitar la propagación de esta enfermedad.