Una acalorada sesión se vivió en la Cámara de Diputados de la Provincia tras el rechazo a un proyecto de declaración en apoyo al Hospital de Pediatría «Prof. Dr. Juan P. Garrahan». El legislador Gustavo Dantur expresó su repudio al posicionamiento de algunos miembros del cuerpo, a quienes acusó de deshumanización e insensibilidad frente a una institución sanitaria que –según remarcó– “salva vidas sin hacer distinción alguna”.
El proyecto, que no logró reunir el consenso necesario, proponía una manifestación formal de acompañamiento y defensa del hospital pediátrico, ante versiones que indican un posible recorte presupuestario a nivel nacional. La negativa de varios diputados desató la reacción del legislador Dantur, quien no escatimó en calificativos y dirigió sus críticas hacia un colega al que se refirió, sin nombrarlo, como “zapatista autoproclamado aristócrata”.
“Creía que iba a ser el punto donde todos estuviéramos de acuerdo y que mañana los titulares dijeran: ‘La Cámara de Diputados de la Provincia de la Salta manifestó su acompañamiento al Garrahan’. Pero pensaba que ya nada me podía sorprender”, lanzó Dantur en su intervención, que elevó la tensión en el recinto. “Posiblemente ninguno de nosotros, salvo nuestros colegas médicos, puede salvar una vida. En el Garrahan lo hacen todos los días, sin preguntar de qué credo, de qué lugar o de qué condición social viene el paciente. Me parece de tal insensibilidad que llega a lo inhumano”.
Sostuvo que la falta de respaldo al hospital configura “un abuso de poder que conlleva a la pérdida de la dignidad de todos los seres humanos” y agregó que la negativa institucional “es algo cruel, brutal, que carece de compasión y empatía”.
Dantur también apuntó contra lo que calificó como un “maniqueísmo político” dentro de la Cámara. “Parece que leyeron mucho al profeta persa Mani. Todo lo que yo defiendo está bien, y cuando me atacan, intento mostrar lo mal que está el otro lado. Pero acá hay necesidades reales en salud que no podemos negar”, advirtió.
En otro pasaje, remarcó su compromiso con el sistema público de salud, señalando que se atiende en hospitales estatales y reconociendo la labor del personal sanitario de su comunidad: “Le agradezco a las enfermeras de mi pueblo, que tantas veces me han tomado la presión. Conozco las carencias y lo que todavía necesitamos transformar”.
Al cerrar su intervención, el diputado pidió una votación nominal para que el rechazo o la adhesión al proyecto quedaran registrados en detalle. “Quiero que estemos todos presentes, que nadie se excuse. Este tema no puede quedar al margen”, enfatizó. Y cerró con una frase provocadora que no pasó desapercibida: “Si algunos estaban de acuerdo con vender niños o comercializar órganos, esto les debe parecer un hecho menor. Cualquier parecido con el nazismo, mera coincidencia”.