La ciudad de San José de Metán sigue destacándose por la promoción de diversas disciplinas deportivas y, en esta ocasión, el protagonismo fue para el Jiu-Jitsu, arte marcial brasileño que combina técnicas de control y sumisión sobre el oponente. La escuela local, a cargo del instructor Marcelo Villa, presentó recientemente a sus alumnos en el Abierto de Tucumán, donde los chicos lograron destacadas actuaciones y recibieron sus medallas tras competir frente a numerosos participantes.
Villa explicó que la disciplina consiste en llevar al piso al rival, controlarlo y aplicar palancas o estrangulaciones para finalizar la lucha antes del tiempo reglamentario. “Es un arte marcial que ayuda a los niños a ganar confianza y seguridad, y a desarrollar disciplina, control de la respiración y manejo de situaciones adversas”, indicó el profesor, quien destacó la importancia de este tipo de espacios para la formación de hábitos saludables y valores en los jóvenes.
La escuela local inició este año con los niños, mientras que la división para adultos funciona desde hace varios años. Entre los instructores se encuentran Facundo Carabajal, responsable de la escuela principal, y Luciana Quintana, a cargo de la nueva modalidad exclusiva para mujeres, destinada a garantizar comodidad y seguridad en la práctica durante los primeros niveles. Esta modalidad comenzará el 2 de septiembre, con clases los martes y jueves de 19.30 a 20.30.
Los pequeños competidores, que van desde los 5 hasta los 11 años, demostraron gran entusiasmo y concentración durante el torneo. Amin del Río y Emilio Hermann, alumnos destacados, compartieron su experiencia y la emoción de recibir sus medallas. “El torneo fue bueno, yo fui de primero y estaba un poco nervioso, pero me fue bien gracias a la técnica aprendida”, comentó Amin, mientras Emilio resaltó la importancia de la práctica constante y el aprendizaje bajo la guía del instructor.
Villa enfatizó que más allá de la técnica, el Jiu-Jitsu aporta disciplina y autocontrol, habilidades que los jóvenes aplican también fuera del tatami, en la escuela y en su vida cotidiana. Para iniciarse en la disciplina, los interesados solo necesitan ropa deportiva, ganas de aprender y paciencia, mientras que los kimonos y otros equipamientos se incorporan a medida que avanzan en el entrenamiento.
El acompañamiento de las familias es considerado fundamental. Los padres participan de manera activa llevando a los niños a las clases y apoyándolos durante los entrenamientos y competencias. “Felicitamos a los chicos y a sus padres por el esfuerzo y compromiso, que hacen posible que estos logros se concreten”, concluyó el instructor.
La escuela de Jiu-Jitsu de Metán se encuentra en Coronel Vidt 61, donde funciona el gimnasio y el tatami destinado a la práctica de esta y otras artes marciales, ofreciendo un espacio seguro y profesional para la formación de los jóvenes deportistas de la ciudad.