Metán

Educación en tiempos de enfermedad: el derecho a aprender sin importar las dificultades

En Metán, la modalidad educativa domiciliaria y hospitalaria garantiza que los niños que no pueden asistir a clases debido a problemas de salud continúen su formación. Este 13 de mayo, Día del Alumno Hospitalizado, se celebra el esfuerzo de docentes como Karen Martín Quibar, que brindan acompañamiento a los estudiantes en situaciones complejas.

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Este martes 13 de mayo se celebra el Día del Alumno Hospitalizado, una fecha que destaca una de las formas más solidarias de educación; la que se brinda a aquellos niños y adolescentes que, por motivos de salud, no pueden asistir al aula. En Metán, Karen Martín Quibar, docente encargada de la modalidad domiciliaria hospitalaria, resaltó el trabajo de acompañamiento a los estudiantes que atraviesan enfermedades, permitiéndoles continuar con su formación académica desde su hogar o el hospital.

Un caso representativo de esta práctica es el de Camila Enriquez, una alumna que luego de dos años de tratamiento médico regresó a las clases. Durante su ausencia, Karen fue su docente a través de clases domiciliarias. A pesar de haber tenido que atravesar una enfermedad, la docente no faltó nunca y continuó capacitándose para ofrecerle a su estudiante la mejor educación posible.

Tras su recuperación, Cami volvió a la escuela y la institución se llenó de abrazos

Este tipo de enseñanza se encuentra respaldado por la Ley Nacional 26.206, que garantiza la educación para todos los niños, independientemente de su situación de salud. En este sentido, la maestra, subrayó que el acceso es universal y que las escuelas están al tanto de este apoyo educativo, lo que permite a las familias contar con una alternativa viable para la escolarización de sus hijos cuando se encuentran imposibilitados de asistir a clases presenciales.

«La comunidad debe saber que existe esta posibilidad. Es importante que se difunda, porque la educación está al alcance de todos. Las escuelas están informadas, y la sociedad tiene que entender que la Ley Nacional 26.206 brinda un derecho fundamental», manifestó la docente.

En el caso de Camila, su regreso a la escuela fue un momento lleno de emoción. Después de haber enfrentado una etapa de tratamiento intensivo y recibir el apoyo constante de su familia y de la escuela, la joven pudo retomar sus estudios. En su caso, el trabajo se realizó en conjunto con la familia, con un enfoque integral que combinó la enseñanza en su hogar y el acompañamiento desde el hospital. A pesar de sus temores y dificultades, Camila nunca dejó de mostrar su deseo de aprender, un ejemplo de resiliencia y perseverancia.

En la ciudad de Metán, dos docentes coordinan la asistencia a los estudiantes que necesitan esta modalidad. El procedimiento para acceder a este servicio es sencillo: los padres deben presentar un certificado médico que indique reposo absoluto por un mínimo de 20 días, lo que habilita el acompañamiento en el hogar. Los docentes, entonces, se encargan de adaptar los contenidos del currículo según las necesidades específicas de cada alumno.

«No hay pérdida de contenidos. Los niños reciben la misma educación que sus compañeros, aunque de manera adaptada y en tiempos más reducidos. El trabajo se realiza en conjunto con los docentes de la escuela del grado, priorizando lo esencial para que los alumnos no se rezaguen», explicó Karen. En aquellos casos donde el niño se encuentra hospitalizado por un largo periodo, también se activa la colaboración con los equipos educativos del hospital, para ofrecerles contenidos específicos y adaptados.

El hospital de Metán cuenta con cuatro box especialmente acondicionados para la enseñanza de distintas áreas, como ciencias sociales, lengua, matemáticas y ciencias naturales. A medida que los pacientes ingresan, los docentes se encargan de ofrecerles los contenidos correspondientes a su nivel educativo. Este modelo ha sido bien recibido y ofrece a los niños la posibilidad de continuar con su educación sin importar su condición de salud.

El regreso de Camila a la escuela fue una experiencia emocional tanto para ella como para sus docentes y compañeros. Martín Quibar destacó la importancia de la capacitación constante para estar preparados ante los desafíos que presentan estos casos. «Es muy gratificante acompañar a los alumnos no solo en el aspecto académico, sino también en lo emocional. Sabemos que muchos de ellos atraviesan momentos difíciles, y brindarles apoyo afectivo y educativo es fundamental», afirmó la docente.

El acompañamiento a los alumnos hospitalizados y en tratamiento es una práctica consolidada en Metán, que permite que los estudiantes continúen con su formación, adaptada a sus circunstancias, garantizando así que no se vean privados de su derecho a una educación de calidad.

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