El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por la administración nacional contempla un nuevo escalón en el esquema de quita de subsidios a los servicios públicos de electricidad, gas y transporte. El objetivo trazado por el Ministerio de Economía es elevar el nivel de cobertura de los costos reales a cargo de las tarifas pagadas por los usuarios, alcanzando un promedio superior al 88% en 2027 y estabilizándolo en torno al 91% en los años posteriores.
De acuerdo con un análisis del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el Conicet, los giros corrientes destinados a subsidiar tarifas pasarán del 0,64% del PBI estimado para 2026 al 0,53% del PBI en 2027. En términos monetarios, el gasto asociado descenderá de USD 5.200 millones a unos USD 4.400 millones, marcando el sexto año consecutivo de contracción de estas partidas.
Las tres herramientas del ajuste y el impacto en las boletas
Para concretar el recorte enfocado principalmente en el sector eléctrico —con una fuerte caída en los giros a CAMMESA—, el Ejecutivo se basará en tres pilares:
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Recomposición del precio mayorista que abonan la demanda residencial y comercial.
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Mayor focalización bajo el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados.
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Menor presencia estatal en el sector, acelerando la privatización de ENARSA.
En el mercado eléctrico, la contracara será un fuerte salto en las facturas de los sectores vulnerables o subsidiados. Para 2027, el Presupuesto proyecta que los hogares con subsidio pasen de cubrir el 25% actual al 64,27% del costo real de generación, mientras que los usuarios sin subsidio pagarán el 94,62%.
Por otro lado, mientras se reduce la asistencia al gas por red, el presupuesto prevé un incremento en los fondos destinados al gas envasado y garrafas (que reemplaza al Programa Hogar), cuyas partidas se triplicarán pasando del 0,02% al 0,07% del PBI para asistir a 3 millones de familias.
Analistas del IIEP advirtieron que alcanzar estas metas resultará complejo por desarrollarse en un año electoral y con un supuesto cambiario de inflación del 18% anual que amortigua en los papeles el costo en dólares de la energía.