De cara al multitudinario arribo de peregrinos por las festividades del Señor y la Virgen del Milagro, la Municipalidad de Salta pondrá en marcha un dispositivo especial a través de la Subsecretaría de Bienestar Animal. El objetivo central del operativo es resguardar a los perros comunitarios o domésticos que suelen sumarse espontáneamente a las delegaciones en la ruta y terminan desorientados en el centro capitalino.
El subsecretario del área, Matías Peretti, explicó que el trabajo previo comenzó con la identificación de los «perros comunitarios» en los barrios para facilitar su posterior restitución en caso de que caminen hasta la Catedral. En ediciones anteriores, la mayoría de los animales retenidos provenían de municipios vecinos como Vaqueros, La Caldera, San Lorenzo, Cerrillos y La Merced.
Qué sucederá con los perros retenidos y el pedido de chapitas
Durante los días de mayor afluencia, los animales hallados en las columnas de peregrinos o en el casco céntrico serán interceptados por las cuadrillas municipales:
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Con identificación: Si cuentan con una chapita y número de teléfono, se contactará inmediatamente a sus tutores para su retiro.
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Sin identificación: Serán trasladados temporalmente al Centro de Adopción Nicolás Mantilla. Al finalizar las fiestas patronales, se difundirán sus fotografías para dar con sus familias o promover su adopción.
«El año pasado retuvimos entre 22 y 25 animales, y gracias a las chapitas pudimos devolver ocho de manera directa. Por eso le pedimos a los vecinos que cuidan perros comunitarios que les coloquen una identificación con un número telefónico», enfatizó Peretti.
Puestos fijos y recomendación a los dueños de casa
El operativo desplegará puestos de control fijos los días 13 y 14 de septiembre en puntos claves como Aunor, barrio San Carlos, Plaza 9 de Julio y la zona de San Luis (esta última para asistir a quienes bajan de la Puna y la Quebrada del Toro).
Finalmente, las autoridades recomendaron enfáticamente no asistir con mascotas particulares al casco histórico. Las explosiones de cohetes, la marea humana y el ruido desmedido generan pánico en los animales, provocando que se suelten de los collares y terminen perdidos.