Rosario de la Frontera se encuentra en la recta final de los preparativos para una nueva edición de la Chaya Rosarina, uno de los eventos más esperados del calendario festivalero del sur de Salta. La festividad, que se desarrollará durante dos jornadas, contará con una cartelera de artistas de renombre y una logística que involucra a diversos sectores del municipio.
El intendente de Rosario de la Frontera, Kuldeep Singh, brindó detalles sobre la organización del festival y destacó el esfuerzo que demanda su concreción. “Cuesta mucho armar una fiesta de esta magnitud, especialmente en el contexto actual, donde los municipios deben sostener estos eventos con recursos propios. Sin embargo, es una tradición que queremos mantener y fortalecer a lo largo del tiempo”, expresó.
Singh subrayó la importancia de la Chaya Rosarina como parte de la identidad cultural de la región y remarcó su crecimiento en los últimos años. «Este evento ya es un clásico del carnaval en el sur de Salta. La convocatoria ha ido en aumento y se ha posicionado a la altura de festivales reconocidos como el de Cafayate», indicó.
El festival no solo representa un atractivo cultural, sino también un impacto económico positivo para la zona. «La capacidad hotelera de Rosario de la Frontera está completa para los tres días, lo que también beneficia a Metán y otras localidades cercanas. La actividad comercial se dinamiza con el movimiento de visitantes, generando ingresos en diversos sectores», agregó el intendente.
La Chaya Rosarina se desarrollará el domingo 2 y el lunes 3 de marzo, con presentaciones que se extenderán hasta la madrugada. Entre los artistas confirmados se encuentran Uriel Lozano, Los Bybys, El Chaqueño Palavecino y Karina. «Es una cartelera de primer nivel, con espectáculos programados desde temprano. Recomendamos al público asistir con antelación para disfrutar de todas las presentaciones», señaló Singh.
El lunes 3, el festival continuará con la participación de Eugenia Quevedo, Christian Herrera, Iván Ruiz y la Banda XXI, entre otros. «Lograr la presencia de Eugenia Quevedo en Salta requirió una gestión operativa importante, ya que su agenda estaba colmada», comentó el intendente.
Consultado sobre la rentabilidad del evento, Singh indicó que si bien la Chaya Rosarina genera un impacto positivo en la economía local, el equilibrio financiero sigue siendo un desafío. «Muchos festivales en el pasado contaban con aportes de la Nación y la Provincia, lo que facilitaba su sostenibilidad. Hoy trabajamos para que, en caso de no ser completamente rentable, al menos las pérdidas sean mínimas», explicó.
Señaló también que una de las estrategias para alcanzar el equilibrio económico es mantener un precio de entrada accesible, sin desfinanciar el evento. «Algunos festivales han optado por aumentar considerablemente sus precios o reducir la cantidad de artistas. Nosotros buscamos consolidar la Chaya como un evento de referencia, sin perder su carácter popular», sostuvo.
Respecto a la política de entradas para personas con discapacidad, Singh destacó que el municipio busca garantizar un acceso equitativo, pero dentro de parámetros sostenibles. «Hoy en Rosario figuran entre 8.000 y 10.000 personas con carnet de discapacidad, una cifra elevada que plantea desafíos en la organización. La normativa establece un cupo del 2% de la capacidad total, lo que en este caso equivale a unas 400 entradas sin cargo. Sin embargo, hemos entregado cerca de 900 para mantener un equilibrio entre la inclusión y la viabilidad del evento», indicó.
En cuanto a la posibilidad de suspensión por mal tiempo, Singh fue categórico: «El festival solo se suspendería en caso de condiciones extremas que pongan en riesgo la seguridad del público y los artistas. Existen factores que no podemos controlar, pero confiamos en que el clima nos acompañe».
Con un cronograma definido, expectativas en aumento y un operativo logístico en marcha, la Chaya Rosarina se encamina a consolidarse como uno de los eventos más relevantes del carnaval en el norte argentino.