La Parroquia San José de Metán fue clausurada temporalmente tras la caída de un trozo de revoque en una de las paredes del histórico templo. El incidente se produjo en la zona del retablo, donde se encuentran las imágenes de San José y la Virgen del Carmen, y afectó especialmente una pared de adobe, que según explicó el padre Mario Maita, es de construcción antigua y que estuvo a la intemperie durante un largo período de tiempo.
Maita detalló que la caída del revoque era un suceso previsible, dado el deterioro del material, agravado por el temporal que azotó la ciudad hace unos años. “Nos habían advertido que en algún momento esto iba a suceder, y lamentablemente ahora estamos enfrentando las consecuencias de aquel suceso triste que afectó a la comunidad”, señaló.
La parroquia informó a través de un comunicado que las autoridades locales y provinciales, incluyendo al arzobispo Mario Cargnello y el intendente José María Issa, fueron notificadas de la situación. Junto al secretario de Obras Públicas de la provincia, Hugo de la Fuente, se autorizó a personal municipal para realizar un relevamiento en el lugar y evaluar los daños para determinar los pasos a seguir.
El padre Maita aclaró que el daño se limita a la zona del altar, por lo que la nave central, donde los feligreses se sientan durante las misas, no se ha visto afectada. “La clausura es momentánea, por precaución y prudencia, hasta que se realice el relevamiento y se determine cómo proceder con las reparaciones”, indicó.
A pesar de la situación, la parroquia ya había anticipado esta necesidad a través de un bono contribución, con el objetivo de recaudar fondos para los gastos de reparación del templo. El sacerdote destacó la importancia de la colaboración comunitaria y expresó su esperanza en que la provincia también pueda ofrecer apoyo para la restauración.
Con una historia que remonta sus orígenes a 1859, la Iglesia San José de Metán es considerada un monumento histórico. El padre Maita recalcó la importancia de mantener el templo en condiciones óptimas, aunque reconoció que el paso del tiempo y las circunstancias han hecho difícil su conservación total. «Es un lugar que requiere un cuidado especial, y estamos comprometidos a hacer todo lo posible por preservarlo», concluyó.