Para leer

Finca El Carmen: la historia de la única propiedad que compró el general Martín Miguel de Güemes

Ubicada al sur de la ciudad de Salta, la propiedad de 200 hectáreas fue bautizada en honor a su esposa, Carmen Puch. Durante los años de la Guerra Gaucha sirvió como campamento militar, punto estratégico de defensa y refugio familiar. Fue declarada Monumento Histórico Nacional y donada al Estado por su nieto.

Publicado

de

Conocido por su liderazgo invalorable en la Guerra Gaucha y por haber sido el sostén fundamental del plan libertador de José de San Martín, el general Martín Miguel de Güemes guarda también una faceta profundamente ligada a su ámbito familiar. En medio de las hostilidades y invasiones realistas que azotaban el norte argentino, el héroe salteño adquirió en 1814 la Finca El Carmen, la única propiedad inmueble que compró a lo largo de su vida.

La finca, que en el siglo XVIII perteneció a Pantaleón Aguirre, abarcaba una extensión de 200 hectáreas al sur del río Arenales y fue bautizada con ese nombre en homenaje a su esposa, Carmen Puch.

Cuartel estratégico y refugio de hogar

Más allá de su valor afectivo, la Finca El Carmen desempeñó un rol clave en la contienda de la Independencia. Por su ubicación geográfica, funcionó como guarnición militar y campamento de la caballería gaucha, sirviendo para el reabastecimiento de hombres, logística de caballos y planificación de emboscadas contra las tropas españolas.

Al mismo tiempo, la casa rural fue el hogar donde nacieron dos de los hijos del matrimonio y el refugio donde Carmen Puch permaneció resguardada junto a los pequeños mientras el prócer ejercía la gobernación de Salta y comandaba las acciones en el frente de batalla.

Arquitectura tradicional y preservación

La edificación histórica conserva los rasgos típicos de las antiguas casas de campo coloniales:

Espacio publicitario
  • Estructura y muros: Construidos predominantemente en gruesos bloques de adobe.

  • Cubiertas: Techos con estructura de madera y tejas musleras.

  • Galerías: Orientadas al norte, características de la arquitectura rural salteña.

  • Entorno: Un paisaje que aún resguarda el carácter rural original del siglo XIX.

Su legado: Monumento Histórico y escuela agrícola

Tras el fallecimiento de Güemes en junio de 1821, la finca permaneció bajo dominio de sus descendientes durante décadas. En 1943 fue declarada Monumento Histórico Nacional.

Posteriormente, en 1946, su nieto Adolfo Güemes donó formalmente la propiedad al Estado Nacional con el compromiso de preservar la casona histórica y destinar el predio a la fundación de una escuela agrícola, permitiendo que la memoria del prócer continúe viva para las futuras generaciones.

+ Leídas

Salir de la versión móvil