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Futuros gestores públicos llevan la inclusión más allá del aula tradicional

Alumnos de la Tecnicatura en Gestión Pública impulsan un proyecto para mejorar la tecnología y recursos de la Escuela de Educación Especial Evita, con el objetivo de fortalecer la inclusión educativa.

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Estudiantes de la carrera Tecnicatura Superior en Gestión Pública del Instituto de Educación Superior N.º 6021 “Juan Carlos Dávalos” llevan adelante un proyecto solidario destinado a colaborar con la Escuela de Educación Especial Evita N.º 7049. La iniciativa se enmarca en la asignatura Evaluación de Políticas, Programas y Proyectos Públicos, a cargo de la profesora María Laura Viapiano, y tiene como objetivo principal identificar y atender necesidades prioritarias de la mencionada institución.

El proyecto, titulado “Gestiones que inspiran, escuelas que brillan”, surgió tras un proceso de diagnóstico y selección entre diversas instituciones locales, en el que los alumnos optaron por la Escuela Evita en función del rol fundamental que cumple en la comunidad y del vínculo emocional que muchos manifestaron con su labor. “Es una escuela muy especial y querida para nosotros. Vimos en ella una institución que transforma desde el silencio, que construye derechos y respeta la diversidad”, señalaron los estudiantes.

A partir de un relevamiento realizado por los propios alumnos mediante encuestas, entrevistas y visitas a la escuela, se detectaron diversas necesidades, entre las que se destacó como prioritaria la carencia de recursos tecnológicos adecuados. En base a ese diagnóstico, se propusieron gestionar la adquisición de tablets para el uso de los alumnos, docentes y el equipo del gabinete pedagógico. La incorporación de estos dispositivos busca fortalecer los procesos de enseñanza y aprendizaje de los estudiantes con discapacidad que asisten a la institución.

“Vimos fue que los programas informáticos con los que cuenta la escuela resultan obsoletos si no se cuenta con dispositivos compatibles. Nuestra tarea ahora es reunir tablets para que los chicos puedan acceder a herramientas que potencien su desarrollo cognitivo y comunicacional”, indicaron. Además, se remarcó que esta necesidad no se limita únicamente a los estudiantes, sino que también afecta el trabajo docente y el acompañamiento del equipo técnico.

Además de la carencia de equipamiento, los alumnos destacaron otra problemática como la falta de visibilidad del trabajo que realiza la Escuela Evita. “Queremos que la sociedad conozca el enorme esfuerzo que hacen los docentes para garantizar el derecho a la educación de estos niños. Hacen malabares para conseguir recursos. Muchos padres se emocionaron al saber que un grupo de alumnos estaba pensando en sus hijos”, expresaron.

La propuesta no se limita al diagnóstico. Los estudiantes pusieron en marcha una campaña de recaudación de fondos y recursos, que incluye la entrega de notas formales a empresas privadas, comercios, organismos públicos y referentes de la comunidad. También organizan una rifa con más de 70 premios donados por emprendimientos locales, vecinos y padres de alumnos.

“Sabemos que para que una política pública sea efectiva, deben involucrarse todos los actores: el Estado, el sector privado y la sociedad civil. Por eso estamos apelando a cada uno de ellos para sumar voluntades”, explicaron. La rifa y demás acciones de recaudación están siendo difundidas por redes sociales y otros canales de comunicación comunitaria, con el objetivo de alcanzar la mayor colaboración posible.

Los impulsores del proyecto manifestaron que su intención es dejar una huella. “Queremos que lo que logremos hoy pueda ser utilizado en el futuro por otros alumnos. Que este trabajo sirva a los chicos que vengan después. No es un proyecto improvisado, está pensado para perdurar y aportar calidad en la educación”, agregaron.

Finalmente, la docente a cargo del espacio curricular, sostuvo que la iniciativa apunta no solo a desarrollar capacidades técnicas, sino también habilidades blandas, fundamentales en la formación de los futuros gestores públicos. “Nuestra meta es formar profesionales íntegros, con visión social, que gestionen lo humano. Este tipo de experiencias no solo les enseña contenidos; los transforma como personas. Lo que buscamos es despertar vocaciones comprometidas con la realidad”, expresó.

Viapiano destacó que el aprendizaje significativo trasciende las aulas y que la educación debe formar ciudadanos activos, con conciencia social. “Les insisto siempre a mis alumnos que no hace falta ocupar un cargo político para transformar realidades. Desde el lugar que cada uno ocupa en la comunidad, se puede marcar una diferencia. Y eso es lo que están haciendo con este proyecto… generar impacto real en un tema tan sensible como la discapacidad y en una institución que trabaja con tanto compromiso como la Escuela Evita”, concluyó.

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