La comunidad educativa de la Escuela Técnica N° 3119 ha decidido alzar la voz ante lo que consideran un estado de abandono por parte de las autoridades provinciales. A pesar de ser un edificio de construcción en seco relativamente nuevo, los problemas estructurales y de servicios básicos han escalado hasta convertirse en un peligro latente para estudiantes y docentes.
El reclamo principal se centra en las instalaciones eléctricas, las cuales describen como obsoletas. La situación ha llegado a niveles alarmantes: según el relato de los padres, actualmente hay una pared electrificada en el edificio, lo que representa un riesgo de vida constante.
Además, se informó que gran parte de la escuela ya no cuenta con suministro eléctrico, el voltaje es extremadamente alto e inestable, lo que impide cualquier tipo de producción en los talleres por temor a que la maquinaria se queme y desde la institución se han cursado múltiples notas y pedidos de reparación, pero hasta el momento no han recibido respuestas concretas por parte del Ministerio de Educación.
A la crisis edilicia se suma un problema externo que afecta directamente la formación práctica de los alumnos. Debido a las recientes inundaciones en la zona, el Consorcio de Riego realizó modificaciones en los canales, lo que ha interrumpido el flujo de agua hacia la escuela.
Esta falta de agua afecta gravemente la siembra de alfalfa, recurso indispensable para la alimentación de los animales que posee la institución. «Necesitamos que el Gobierno nos escuche, no podemos producir nada», expresaron los padres durante su reclamo.
La comunidad educativa solicita la presencia inmediata de técnicos de Infraestructura Escolar para normalizar las conexiones eléctricas y gestiones ante el Consorcio de Riego para garantizar el ingreso de agua a las parcelas de cultivo. Mientras tanto, la preocupación crece ante la posibilidad de que ocurra un accidente grave dentro del establecimiento.