Metán

Imputaron a un joven de 23 años por el robo a un local gastronómico en el centro de Metán

El fiscal penal Gonzalo Gómez Amado formalizó la acusación tras el hecho ocurrido el pasado 7 de octubre en la calle Estrada. Gracias al análisis de las cámaras de seguridad se identificó al acusado, se recuperó el celular sustraído y se solicitó que permanezca detenido mientras avanza la causa.

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El fiscal penal N.º 2 de Metán, Gonzalo Gómez Amado, imputó provisionalmente a un hombre de 23 años como presunto autor del delito de robo (artículo 164 del Código Penal). Tras la audiencia de imputación, el representante del Ministerio Público Fiscal solicitó formalmente al Juzgado de Garantías de turno que el acusado mantenga su condición de detenido mientras se completan las diligencias investigativas.

El ilícito fue perpetrado durante las primeras horas del pasado 7 de octubre en un establecimiento gastronómico situado sobre la calle José Manuel Estrada al 81. La alerta se activó a partir de la denuncia del propietario del comercio, quien fue notificado del hecho por sus propios empleados al momento de la apertura.

Al ingresar al local, el personal advirtió que una ventana corrediza se encontraba abierta y constató la sustracción de un teléfono celular, un morral negro, un manojo de llaves y dinero en efectivo.

El avance del caso fue posible gracias a las cámaras de seguridad del propio comercio y del sector. En los registros fílmicos se observó el ingreso furtivo de un sujeto durante la madrugada, quien tras permanecer unos minutos se retiró con los elementos robados en su poder.

A partir del análisis de las imágenes y las tareas de campo ejecutadas por personal policial, se logró ubicar al sospechoso en la vía pública. Al momento de su aprehensión, el joven vestía prendas idénticas a las registradas en el video de seguridad y llevaba dinero en efectivo entre sus pertenencias.

Por otra parte, los efectivos lograron recuperar el teléfono celular robado, el cual ya había sido vendido a un vecino de la zona. Al enterarse del origen ilícito del aparato, el comprador lo entregó voluntariamente a las autoridades, quedando incautado como prueba clave para la causa.

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