Metán vivió una jornada de extrema violencia el pasado martes, marcada por enfrentamientos entre fracciones de la UOCRA, efectivos policiales y un saldo de importantes daños materiales. Lo que debía ser una instancia de oportunidades laborales, con el sorteo de 15 puestos para una empresa minera, terminó en caos en la Casa de la Cultura, un lugar que quedó destruido tras los disturbios.
El intendente de la ciudad, José María Issa, expresó su malestar por lo sucedido. “Es tristísimo lo que hemos vivido. Metán es una ciudad tranquila, acostumbrada a la paz, y ver que nuestra comunidad se ve envuelta en actos de violencia es inaceptable. Lo que debía ser una jornada de trabajo y progreso se convirtió en un hecho lamentable que ha enlutado a nuestra ciudad”, manifestó Issa con visible enojo.
Los disturbios dejaron un escenario desolador: mesas, sillas y equipos municipales destruidos, entre ellos un reloj biométrico utilizado por el personal de tránsito. Además, negocios tuvieron que cerrar por precaución, y el miedo se extendió por toda la comunidad. Según testigos, los enfrentamientos incluyeron corridas, pedradas y disparos, con mujeres y niños en medio del caos.
“No podemos permitir que vengan a generar este tipo de violencia. Esto no solo daña nuestra infraestructura, sino también nuestra convivencia. Nunca más vamos a ceder espacios públicos para que se realicen este tipo de actos si no hay garantías de orden y respeto”, afirmó.
Issa destacó que el sorteo de los puestos laborales tenía como objetivo reactivar el trabajo en la región y que, en dos ocasiones anteriores, se habían realizado actividades similares sin inconvenientes. Sin embargo, esta vez la situación se desbordó. “Esperábamos que fuera una jornada de oportunidades para nuestra gente, pero terminó en un espectáculo bochornoso. Esto debe ser investigado a fondo, y los responsables tienen que rendir cuentas. La justicia debe actuar, porque esto no puede quedar impune”, agregó.
La ciudad ahora enfrenta el desafío de recuperar su tranquilidad y reparar los daños. “Metán quiere y merece paz. No vamos a permitir que intereses ajenos al progreso de nuestra ciudad generen este tipo de caos. Vamos a tomar todas las medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir”, concluyó el intendente.