La profunda crisis económica y política que atraviesa Bolivia ha tenido un impacto directo en el norte argentino, provocando un aumento significativo en el precio de la hoja de coca en la provincia de Salta. La inflación, la escasez de combustible y los conflictos internos en el país vecino han generado un efecto dominó que se siente con fuerza en el mercado local.
Según lo relevado, el precio de la variedad de coca común subió de $7.500 a $8.500 el cuarto de kilo, mientras que la variedad especial pasó de $8.500 a $9.500. Este aumento de $1.000 en el valor de la hoja en un corto período de tiempo se atribuye a un cóctel de factores en Bolivia: una inflación oculta, la falta de reservas en el Banco Central para comprar combustibles y la consiguiente escasez de los mismos.
La falta de combustible, en particular, está afectando directamente la cadena de distribución, ya que el reabastecimiento de la hoja de coca se ve retrasado, impactando de lleno en la oferta del mercado regional.
La situación se agrava por una disputa interna en el Movimiento al Socialismo, entre el expresidente Evo Morales y el actual presidente Luis Alberto Arce, lo que ha profundizado la inestabilidad económica. En Bolivia, el precio de medio kilo de coca es de 60 bolivianos, lo que representa un dramático incremento del 700% en los últimos cuatro años, un dato que da cuenta de la magnitud de la crisis.
Esta situación evidencia la estrecha relación comercial y cultural entre Salta y Bolivia, donde las fluctuaciones económicas del país vecino tienen una repercusión inmediata en la vida cotidiana de los salteños.