Salta

«La noche más difícil de mi vida»: el dramático momento del motoviajero Pablito Imhoff al acampar en el Abra del Acay

El creador del «Proyecto Alaska», quien unió Ushuaia con el extremo norte del continente en una moto de 90 cc, recordó el crítico episodio de apunamiento extremo que sufrió en las alturas salteñas. Taquicardia, falta de oxígeno y una nevada en plena noche a casi 5.000 metros de altura pusieron a prueba su supervivencia en el punto más alto de la Ruta 40.

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Unir el fin del mundo con el Ártico en una pequeña motocicleta de 1992 suena a epopeya, pero el camino guarda momentos donde la línea entre la aventura y la tragedia se vuelve extremadamente delgada. Así lo experimentó Pablo Imhoff, popularmente conocido en redes como Pablito Viajero, quien completó con éxito su travesía tras recorrer más de 50.000 kilómetros a través de 15 países en su clásica Honda Econo Power C90.

Sin embargo, al repasar los hitos de su periplo, el creador de contenido remarcó que el episodio más angustiante y peligroso de todo el viaje no ocurrió en las selvas centroamericanas ni en el hielo de Norteamérica, sino en las alturas de la provincia de Salta, puntualmente en el imponente Abra del Acay.

A fines de agosto de 2022, en el tramo inicial de su travesía rumbo al norte, Imhoff se propuso desafiar el Abra del Acay, considerado el paso carretero más elevado de la Ruta Nacional 40 y uno de los puntos transitables de mayor altitud en América, rozando los 5.000 metros sobre el nivel del mar. Lejos de cruzarlo en tránsito diurno, el viajero decidió acampar en la cima, una decisión que casi le cuesta la vida.

«Apenas me acosté dentro de la carpa, empecé a sentir que algo no andaba bien. De repente, el corazón me comenzó a latir con una fuerza desmedida y me invadió una marcada dificultad para respirar», relató el influencer sobre los primeros síntomas del llamado «mal de montaña» o apunamiento severo, acompañado de un dolor punzante detrás del ojo y una hipoxia marcada.

El cuadro físico se agravó rápidamente por las hostiles condiciones climáticas de la puna salteña:

  • Incomunicación total: En el lugar no existe cobertura telefónica ni posibilidad de enlace satelital de rescate inmediato.

  • Nevada nocturna: Durante la madrugada las temperaturas se desplomaron y comenzó una copiosa caída de nieve que clausuró cualquier intento de descenso de urgencia sobre dos ruedas.

«Ya era de noche y nos encontrábamos a casi 5.000 metros de altitud, en un camino de alta montaña totalmente aislado. Para colmo, comenzó a nevar, lo que complicaba aún más la posibilidad de reaccionar ante una emergencia», recordó Imhoff sobre aquellas horas críticas.

En medio del cuadro de asfixia y taquicardia, el motoviajero apeló al autocontrol para evitar un ataque de pánico que hubiera precipitado un desenlace fatal: «Me dije a mí mismo: ‘Pablo, no. No entres en pánico. Tratá de relajarte y respirá profundo’. Por suerte duró solo un momento. Logré salir de ese estado, enfocarme en la respiración y evitar que el cuadro se agravara».

Tras lograr conciliar el sueño y esperar el amanecer, Imhoff logró sortear el malestar y continuar el viaje que años después lo coronaría en Alaska. No obstante, el paso salteño quedó marcado para siempre en su bitácora: «Fue la noche más larga, difícil y compleja que me tocó vivir acampando».

Fuente: Clarín

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