La interna del peronismo salteño sumó un nuevo y encendido capítulo en el marco de las conmemoraciones por el Día de la Lealtad Peronista. El exsenador nacional Sergio «Oso» Leavy lanzó duras críticas contra el exgobernador Juan Manuel Urtubey, luego de que este último lo vinculara públicamente con Santiago Caputo y un presunto financiamiento proveniente de la empresa YPF.
En declaraciones radiales, Leavy rechazó de manera categórica las afirmaciones del exmandatario y respondió con duros cuestionamientos a su trayectoria política y su rol dentro del espacio justicialista. «La verdad que es un delirante. Todo el mundo sabe que no me moví ni un milímetro de mis convicciones», aseveró el legislador, señalando que Urtubey padece de «abstinencia de poder» y cuestionando la coherencia de su retorno a la vida partidaria tras sus pasadas posturas críticas hacia el peronismo.
El exsenador puso además en tela de juicio el historial legislativo durante el mandato de Urtubey, afirmando que los legisladores que le respondían durante la presidencia de Mauricio Macri actuaron de manera similar a los sectores dialoguistas actuales. A su vez, acusó al exgobernador de buscar «desunir» al espacio en la provincia y de intentar posicionarse a costa de desacreditar a otros dirigentes.
Un debate de fondo: internas y la discusión por las PASO
Por otra parte, la disputa entre ambos dirigentes refleja la falta de consensos respecto al rumbo y la conducción que debe asumir el movimiento, tanto en el ámbito provincial como en el nacional. En este sentido, Leavy defendió la vigencia de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) como el mecanismo adecuado para dirimir las candidaturas y ordenar las posturas contrapuestas dentro del peronismo frente a la gestión del presidente Javier Milei.
El legislador consideró que una competencia electoral interna entre distintos sectores —como los referenciados en Axel Kicillof y los sectores afines a Cristina Fernández de Kirchner— resultaría beneficiosa para consolidar un liderazgo democrático en ausencia de una conducción unificada. Las acusaciones mutuas y las visiones encontradas entre ambos referentes dejan al descubierto las tensiones que atraviesan al justicialismo salteño en su intento por reorganizarse de cara a los próximos desafíos electorales.