La Argentina ingresa en las horas decisivas para vivir un acontecimiento histórico tras casi cuatro décadas: el arribo del Papa León XIV (Robert Prevost), en lo que constituye la primera visita de un pontífice al país desde el viaje apostólico de Juan Pablo II en 1987. El Santo Padre llegará este domingo a bordo de un vuelo de Aerolíneas Argentinas para dar inicio a un itinerario pastoral e institucional de tres días.
En la pista de aterrizaje, el presidente Javier Milei, junto al canciller Pablo Quirno, encabezará la comitiva oficial de bienvenida junto a monseñor Marcelo Colombo (titular del Episcopado), monseñor Jorge García Cuerva (arzobispo de Buenos Aires) y el nuncio apostólico Michael Wallace Banach.
Con este recibimiento, Milei se convertirá formalmente en el tercer mandatario argentino en oficiar de anfitrión de un Papa en suelo nacional, luego del régimen de facto de Leopoldo Fortunato Galtieri (1982) y de la presidencia constitucional de Raúl Alfonsín (1987).
Un despliegue de seguridad con 50.000 efectivos
Frente a una movilización estimada en más de siete millones de fieles, el Gobierno nacional dispuso un dispositivo conjunto coordinado por el Comando Unificado y la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva:
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Fuerzas federales: Alrededor de 10.000 agentes de Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval, PSA, Servicio Penitenciario Federal y personal de la SIDE.
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Cobertura territorial: Con la incorporación de las policías distritales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Provincia de Buenos Aires y Córdoba, el operativo alcanzará los 50.000 efectivos activos.
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Cápsula papal: Custodia integrada por la Guardia Suiza, la Gendarmería Vaticana y la División Asuntos Internacionales de la PFA, con restricciones transitorias del espacio aéreo durante los traslados aéreos del Santo Padre.
La coordinación logística y política estuvo a cargo de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, quien mantuvo reuniones operativas con Carlos Bianco, ministro de Gobierno de Axel Kicillof, para articular el paso del Pontífice por territorio bonaerense sin cortocircuitos institucionales.
Los gestos pastorales y la inquietud política
Aunque desde la Casa Rosada procuran encuadrar el viaje en una tónica de neutralidad y mensaje universal, en los despachos oficiales subsiste una marcada atención por las definiciones pastorales que dejará León XIV frente a la crisis económica. Su recorrido incluye paradas de alto contenido social:
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Pequeño Cottolengo Don Orione (Claypole): Encuentro con 410 internos, interpretado en el ámbito eclesiástico como un llamado de atención ante los recortes de partidas presupuestarias en el área de discapacidad.
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Complejo Penitenciario de Devoto: Visita a unos 70 reclusos que transitaron un retiro espiritual previo para recibirlo y brindar sus testimonios.
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Encuentro en la UCA: Espacio de diálogo convocado con referentes gremiales, empresarios y organizaciones de la economía popular para debatir la problemática del empleo.
Frente a marcadas discrepancias doctrinarias en torno al rol del Estado, el libre mercado, las migraciones y la contención de las minorías, el oficialismo encuentra su mayor coincidencia con la Santa Sede en la postura contraria a la interrupción voluntaria del embarazo.
La agenda del domingo y los oficios masivos
Tras el desembarco oficial, León XIV se trasladará a la Plaza San Martín para homenajear al Libertador —prócer común de Argentina y Perú, patria adoptiva del Pontífice—. Posteriormente, a las 17:50 hs, tendrá lugar la audiencia formal con Milei en la Casa Rosada. Al caer la tarde, en el Palacio Libertad, el Santo Padre pronunciará su primer mensaje ante autoridades y el cuerpo diplomático.
Las celebraciones litúrgicas abiertas al público se desarrollarán bajo el siguiente cronograma:
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Lunes: Misa en Palermo, al pie del Monumento de los Españoles, con la asistencia de Javier Milei, su gabinete y Jorge Macri.
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Martes: Celebración multitudinaria en el predio de la Federación Argentina de Aviones, en Córdoba.
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Miércoles: Misa de clausura y despedida en la plaza Belgrano frente a la Basílica de Luján, ceremonia por los 70 años de Cáritas donde confluirán la oposición, los sindicatos y sectores vulnerables, sin presencia del Presidente.