La formación inicial de los maestros de primaria volvió al centro del debate tras la publicación del informe De aprender a enseñar matemática: cómo se forman los docentes de escuela primaria, elaborado por la organización Argentinos por la Educación. Según el relevamiento realizado por Tomás Besada y Martín Nistal, Salta se ubica en el penúltimo lugar del país en carga horaria dedicada a esta materia dentro del profesorado de Educación Primaria.
Los futuros docentes salteños reciben apenas 168 horas reloj de formación matemática a lo largo de los cuatro años de carrera, lo que equivale al 6,4% del total de 2.616 horas del plan de estudios. La provincia solo supera a Santiago del Estero (5,6%) y queda muy distante de jurisdicciones como Mendoza, que encabeza la nómina con un 12,7%, Misiones (10,7%) y La Rioja (10,2%). El promedio nacional se sitúa en un 8,8%.
Brecha entre disciplina y didáctica
La carga horaria salteña se distribuye en dos ejes centrales: 96 horas destinadas al dominio disciplinar (conceptos y procedimientos) y 72 horas enfocadas en la didáctica de la materia (herramientas pedagógicas para el aula).
Tomás Besada, economista y coautor del informe, remarcó la importancia de equilibrar ambos aspectos: «El docente tiene que tener un conocimiento profundo de la asignatura. Uno puede ser un buen matemático y saber mucha matemática, pero después no saber impartir las clases y transmitir el conocimiento».
El estudio vincula esta problemática con el panorama nacional de aprendizaje: en las pruebas Aprender 2025, el 45% de los alumnos de sexto grado no alcanzó un nivel satisfactorio en Matemática, mientras que en PISA 2025 solo el 24% de los adolescentes logró el nivel básico de desempeño.
Ausencia de la materia en los últimos años
Un aspecto crítico advertido por estudiantes y docentes locales es la concentración temporal de los contenidos. La materia se dicta únicamente en primero y segundo año del profesorado, dejando a los alumnos sin contacto formal con la asignatura durante los dos últimos años de la carrera.
Alberto Brizuela, profesor de Matemática y director del Instituto Güemes, calificó la situación como preocupante: «Me parece muy triste porque no hay formación académica, no hay formación conceptual. No hay que suponer que ellos ya saben. Hay que enseñar para enseñar y también enseñar a enseñar». Brizuela enfatizó la necesidad de garantizar continuidad a lo largo de los cuatro años y reformular los planes de estudio para fortalecer la preparación de los futuros educadores.