Durante una nueva ronda de negociaciones paritarias celebrada esta semana, los gremios estatales volvieron a rechazar la oferta salarial presentada por el Gobierno de la Provincia, que contemplaba un incremento del 9% escalonado para el segundo semestre. La propuesta fue considerada insuficiente ante el escenario inflacionario actual, y las organizaciones sindicales plantearon la necesidad de una mejora inmediata en los haberes, así como una revisión de la pauta en el mes de septiembre.
El encuentro, que tuvo lugar en Casa de Gobierno, contó con la participación de los ministros Sergio Camacho (Gobierno, Derechos Humanos y Trabajo), Roberto Dib Ashur (Economía y Servicios Públicos), Cristina Fiore (Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología) y Federico Mangione (Salud Pública), quienes encabezaron la representación oficial. Por el sector gremial asistieron referentes de la Unión de Docentes Argentinos (UDA) y de otros sindicatos que nuclean a trabajadores de distintas áreas del Estado.
En el ámbito educativo, los planteos giraron en torno a cuatro ejes principales: el incremento del código 690, correspondiente a la asignación remunerativa que impacta directamente en el salario docente; la actualización del monto destinado a compensar los gastos por transporte; la titularización de cargos, y la ampliación de horas cátedra en el nivel terciario, de forma generalizada.
A pesar de que ambas partes coincidieron en la necesidad de mantener el diálogo abierto, las posiciones se endurecen. Desde el frente gremial insisten en que la propuesta oficial está por debajo de los índices reales de inflación y no alcanza a cubrir el deterioro del poder adquisitivo de los trabajadores estatales.
Las negociaciones se retomarán la próxima semana, aunque el clima es tenso y la expectativa está puesta en una mejora concreta de la propuesta oficial. Mientras tanto, los sindicatos analizan medidas en caso de no obtener una respuesta satisfactoria en el corto plazo.