Metán

Nadina Toledo: “Este premio es un legado de amor para los jóvenes”

En una entrevista concedida a Salta Sur, la querida profesora y gestora cultural abrió las puertas de su hogar tras ser sorprendida en el Octubre Cultural 2026 con la instauración del máximo galardón artístico de San José de Metán con su nombre. Repasó la historia del Octubre Cultural que impulsó hace 36 años y dejó un mensaje inspirador para la juventud.

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Hay nombres que se transforman en sinónimo indeleble de identidad, arte y entrega comunitaria. En San José de Metán, hablar de cultura es evocar, de manera inevitable, la figura de la profesora Nadina Toledo de Viñas. Durante las celebraciones del Octubre Cultural 2026, la comunidad metanense y las autoridades locales le rindieron el tributo definitivo: instaurar, a partir de este año, los Premios «Nadina Toledo» como el máximo reconocimiento a la labor artística y creativa de la ciudad.

Todavía conmovida y guardando la emoción a flor de piel, la docente recibió al equipo de Salta Sur en la intimidad de su casa para compartir las sensaciones de un momento inolvidable.

«Fue una sorpresa muy grande, que todavía me dura hasta hoy. Al comienzo no entendía qué era ni para qué. Mis hijos lo sabían todo y se lo guardaron… ¡una sorpresa total!», confesó entre risas y lágrimas de gratitud.

Tres décadas sembrando cultura en Metán

La gestación del Octubre Cultural —evento que viste de fiesta a la ciudad de forma ininterrumpida— lleva el sello directo de su visión. Durante el encuentro, la profesora rememoró cómo nació aquella utopía que ya cumple 36 años de historia:

«Yo empecé a trabajar un 8 de noviembre de 1989. En enero se me ocurrió que Metán tenía que tener un ‘mes de la cultura’. En Salta capital se hacía el Abril Cultural, pero en el interior de la provincia no había nada. Le consulté al intendente Hatti, en ese momento, y me dijo ‘lo lleve adelante’, armé el proyecto y en octubre de 1990 lo hicimos. Pasaron 36 años hermosos.»

Lo que comenzó reuniendo a jóvenes, músicos y poetas en el living de su propia casa y en la histórica residencia de «Gringa» Sánchez frente a la Plaza San Martín, terminó transformándose en el patrimonio intangible más importante del sur salteño.

Un legado que trasciende generaciones

A lo largo de los años, el paso de la profe Nadina por las aulas y los talleres ha dejado huellas imborrables en miles de estudiantes que hoy, desde distintas partes del mundo, recuerdan sus enseñanzas con afecto. Para ella, la creación de este premio representa mucho más que una distinción personal:

«Le agradezco un montón al intendente por haber pensado en esto y, como decía él, por hacerlo en vida. Espero que Dios me dé salud para disfrutarlo, pero sobre todo le digo a mis hijos que les estoy dejando un legado para ellos, para mis nietos y para mis exalumnos, para que sigan apoyando el arte«, reflexionó.

Con la sabiduría de quien dedicó su vida a formar almas y vocaciones, dejó un mensaje conmovedor para las nuevas generaciones y para toda la comunidad:

«Si los chicos o la gente tienen alguna idea o proyecto, que lo lleven a cabo. Todo tiene su fruto, aunque sea chiquitita la semilla que siembren. Cultiven cualquier tipo de arte: la música, la pintura, la danza… ¡hasta la cocina es un arte! El arte nace en el corazón, le ponés voluntad, le ponés amor y eso ayuda enormemente en el crecimiento del ser humano.»

Con la calidez que la caracteriza y rodeada de los reconocimientos cosechados a lo largo de más de tres décadas, Nadina Toledo celebró también que los primeros jóvenes en alzarse con el galardón que lleva su nombre hayan sido alumnos de escuelas locales y academias de danzas de la ciudad. Un empalme perfecto entre la semilla que sembró hace 36 años y los frutos jóvenes que hoy florecen en San José de Metán.

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