Un nuevo episodio de inseguridad sacudió al barrio Diógenes Zapata durante la madrugada del lunes domingo, cuando un grupo de personas en evidente estado de ebriedad protagonizó una serie de agresiones que derivaron en una batalla campal, según denunciaron vecinos del lugar.
Todo comenzó alrededor de las 4 de la mañana, cuando, tras una prolongada ingesta de alcohol, varios individuos comenzaron a insultar, agredir a mujeres del entorno y lanzar piedras hacia viviendas linderas. De acuerdo con testimonios recolectados por este medio, uno de los hombres, Renzo Giménez, identificado por los vecinos, habría salido armado con un machete a amenazar e insultar a personas que se encontraban en la vía pública, generando temor generalizado en el barrio.
Posteriormente, se habrían sumado al disturbio los hijos del sujeto, quienes, según testimonios, también habrían arrojado objetos contundentes. De acuerdo a lo relatado por vecinos, las hermanas Inés y Belén Giménez también habrían estado presentes, presuntamente en estado de ebriedad y portando machetes. Una joven habría sido víctima de un intento de agresión, que pudo ser evitada gracias a la intervención de terceros.
“Desde el jueves vienen a la esquina a insultar, a provocar, y nadie les dice nada. El fin de semana pasado le pegaron a un chico que solo pasaba por el lugar y ahora una señora de la comunidad wichí fue la víctima. No se puede vivir así”, expresó una vecina que prefirió no identificarse por temor a represalias.
El episodio se agravó cuando las agresiones escalaron y alcanzaron a los móviles policiales que acudieron al lugar tras múltiples llamados. Las unidades fueron recibidas con pedradas y los uniformados tuvieron que resguardarse ante la violencia desatada.
A pesar de la presencia policial en varias ocasiones, los habitantes del barrio sostienen que la situación se repite cada fin de semana. “No podemos ni salir de nuestras casas. Las noches de viernes y sábado ya sabemos que van a empezar los ataques, los insultos, los tiros. Los chicos lloran, se asustan, tienen pánico cuando escuchan que les tiran piedras a los techos”, señalaron desde una de las viviendas afectadas.
Según los testimonios, Renzo Giménez no solo es señalado como uno de los principales generadores de disturbios, sino también como presunto vendedor de estupefacientes a menores de edad, situación que –según afirman los vecinos– nadie se atreve a denunciar formalmente por temor.
La tensión alcanzó su punto máximo en la última madrugada cuando, luego de enfrentarse con varios vecinos cansados de los ataques, uno de los sujetos –identificado como Iván Giménez– habría efectuado un disparo al aire, al tiempo que amenazaba a gritos con “tener una bala para cada uno”.
Los habitantes de la zona manifestaron su desesperación ante la falta de respuestas efectivas. “No podemos denunciar porque nos amenazan con prendernos fuego la casa o golpearnos. Ellos van y hacen denuncias falsas, mienten, pero nosotros no tenemos protección”, concluyó una residente.
El barrio Diógenes Zapata atraviesa una situación crítica donde la convivencia se ha tornado insostenible. La reiteración de los hechos, la presencia de armas blancas y de fuego, la supuesta venta de drogas y la violencia constante configuran un cuadro de inseguridad que exige la intervención urgente de la Justicia y de las autoridades policiales.