La profunda preocupación por la cantidad de conductores que deciden ponerse al volante bajo los efectos del alcohol sigue en franco crecimiento en toda la provincia de Salta. Durante un control vial de rutina desarrollado este fin de semana en las calles de San José de Metán, el personal policial detectó y sacó de circulación a un hombre que conducía un vehículo utilitario con la alarmante cifra de 3,31 gramos de alcohol por litro de sangre.
De acuerdo con lo informado de manera oficial por el director de Seguridad Vial de la Provincia, Adrián Sánchez Rosado, el caso representó un verdadero e indignante «récord de alcoholemia» para todo el fin de semana en el territorio salteño.
Lo que más llamó la atención de los efectivos apostados en el retén fue que el infractor circulaba con aparente normalidad por la vía pública a pesar del cuadro de intoxicación alcohólica extrema que presentaba, una graduación que en la mayoría de los organismos biológicos produce severas alteraciones psicomotrices, pérdida de reflejos o incluso el coma etílico.
La irresponsable conducta del automovilista no solo violó de manera flagrante la Ley de Tolerancia Cero vigente en la provincia, sino que además configuró una situación de peligro inminente para su propia integridad física y para la de los peatones y terceros que transitaban por la zona a esa hora.
Tras confirmarse el impactante resultado a través del test de alcoholemia, los inspectores y efectivos policiales procedieron a labrar la severa infracción correspondiente, retirarle la licencia de conducir y disponer la retención preventiva del vehículo utilitario, el cual fue trasladado al canchón municipal. Las autoridades viales reiteraron el llamado a la conciencia ciudadana, advirtiendo que intensificarán estos operativos sorpresa en los diferentes accesos y barrios de la ciudad del sur salteño.