“Pitu era un niño”: su madre y una ciudad claman justicia tras una tragedia evitable
“Pitu” Ruiz tenía 19 años y estudiaba profesorado de Historia. Fue atropellado por un menor que conducía a alta velocidad. Su madre, docentes y vecinos de Metán encabezaron una nueva marcha en silencio para pedir justicia.
En la noche del viernes, una multitudinaria y silenciosa marcha encabezada por docentes recorrió el centro de la ciudad para pedir justicia por Pedro Eugenio Ruiz, el joven de 19 años que perdió la vida tras ser atropellado el pasado 4 de mayo por un automóvil conducido por un menor de edad. El trágico hecho ocurrió en horas de la madrugada, y según los primeros datos, el vehículo impactó a la víctima y la arrastró aproximadamente 60 metros.
La concentración se realizó en la tradicional esquina de la Municipalidad, desde donde los presentes —entre ellos compañeros, docentes, familiares y vecinos— avanzaron alrededor de la plaza General San Martín portando antorchas y sin emitir consignas orales, en señal de respeto.
La manifestación fue convocada por docentes de distintas instituciones educativas de la ciudad, quienes expresaron su solidaridad con la familia y su repudio al hecho ocurrido. “Era un gran estudiante. Soy docente en el terciario y tuve la oportunidad de conocerlo. Una gran persona, un gran niño, con un futuro inmenso por delante. Vamos a acompañar a su mamá siempre, hasta que esto se haga justicia”, expresaron algunos de los organizadores al término de la marcha.
Pedro Eugenio, conocido por sus allegados como «Pitu», cursaba el segundo año del Profesorado de Historia en el IES N.º 6021. Su muerte causó gran conmoción en toda la comunidad educativa local, que nuevamente se movilizó, como ya lo había hecho en una primera manifestación días atrás, para pedir el esclarecimiento del caso y la correspondiente intervención judicial.
Durante el acto, Evelia Sánchez, madre del joven, agradeció el acompañamiento y visiblemente emocionada declaró: “Como dije, la vida de mi hijo y la manera en que la perdió deben servir como ejemplo para que esto no vuelva a pasar. Mi hijo era un niño, aunque tuviera 19 años. No merecía morir así. Hoy me doy cuenta del amor que despertaba y del cariño que supo brindar. Por su memoria, seguiré esta lucha. Hay muchos jóvenes que cuidar, y debemos garantizarles seguridad”.
La causa judicial, en manos de la Fiscalía correspondiente, continúa su curso mientras se esperan las pericias y actuaciones que determinen la responsabilidad penal del menor implicado. En paralelo, el reclamo social sigue tomando fuerza y con un importante mensaje; el de no olvidar y el de impedir que hechos similares se repitan.
La comunidad de Metán, dolida pero firme, sostuvo una vez más su pedido de justicia con respeto, unidad y compromiso colectivo.