Sáenz contra el centralismo porteño y la falta de rumbo: «Muchos quieren invertir, pero tienen miedo»
Durante una clase magistral sobre federalismo minero junto a la Universidad Austral, el gobernador de Salta disparó fuertes definiciones sobre la falta de previsibilidad en el país y fustigó la histórica concentración de recursos en el centro nacional. Reclamó infraestructura urgente para el Norte Grande, defendió el dominio provincial de los recursos y advirtió que la minería no puede ser mero extractivismo para alimentar a la Casa Rosada.
En una tribuna académica de alto relieve institucional y con un discurso cargado de reproches al centralismo económico que históricamente asfixia al interior, el gobernador Gustavo Sáenz expuso en la clase abierta “Federalismo minero: por una política minera sustentable en lo económico, social y ambiental”, organizada por la Universidad Austral y la Caja de Abogados de Salta.
Lejos de una intervención meramente protocolar, el mandatario salteño aprovechó el cierre del Programa Federalismo del Siglo XXI para fijar una postura política contundente frente a la coyuntura nacional: la urgencia de reglas de juego que no cambien según el capricho del gobierno de turno y la necesidad imperiosa de que la riqueza que sale de la Puna salteña quede en obras concretas y no en el reparto discrecional de la Capital Federal.
«Muchos quieren invertir, pero tienen miedo»
Al analizar la demanda global de minerales estratégicos como el litio y el cobre, Sáenz remarcó que Argentina tiene una oportunidad única pero corre riesgo de dilapidarla por falta de madurez institucional y previsibilidad jurídica:
«Argentina tiene una oportunidad histórica, pero para atraer inversiones es indispensable generar confianza y garantizar seguridad jurídica. Muchos quieren invertir, pero también muchos tienen miedo», sentenció, apuntando a los constantes vaivenes macroeconómicos nacionales que ahuyentan el capital a largo plazo.
En ese mismo tono, el mandatario advirtió que las provincias no permitirán que se reedite un esquema colonial: «Cuando hablamos de federalismo tenemos que hablar de progreso», sostuvo, tras remarcar que los recursos naturales pertenecen a las provincias y que no aceptarán que las inversiones respondan únicamente a una lógica extractivista que deje pasivos ambientales y ningún beneficio real a las comunidades.
Sáenz apuntó contra la inequidad en la distribución de fondos y la paralización de proyectos estructurales que el Norte necesita para competir en el mercado global. Exigió que se terminen las asimetrías que convierten a los habitantes del interior en ciudadanos de segunda:
Conectividad y logística: Reclamó la reactivación real de ramales ferroviarios estratégicos, la reparación integral de las rutas y corredores viales, y el avance hacia los corredores bioceánicos para romper el cuello de botella portuario del centro del país.
Licencia social y empleo local: Exigió que las mineras contraten proveedores y mano de obra salteña, garantizando la consulta vinculante con las comunidades originarias.
Pacto de Estado: Convocó a dejar de lado la especulación política: «La única forma de que Argentina crezca es trabajar todos juntos en temas puntuales».
Respaldo regional y modernización judicial
La jornada contó además con la participación del gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, quien coincidió en que “la minería tiene que servir también en lo social y cuanta más actividad privada tengamos, más federales vamos a ser”. A su turno, el ministro de Producción y Minería de Salta, Ignacio Lupión, y el secretario Gustavo Carrizo ratificaron que el federalismo no se declama: se ejerce administrando los recursos propios y recuperando trazas logísticas como el ramal C14 para proyectos de gran envergadura como Taca Taca.
Por el plano institucional, la presidenta de la Corte de Justicia de Salta, Teresa Ovejero, expuso sobre la modernización digital del Juzgado de Minas para garantizar auditorías, transparencia y respuestas expeditas que otorguen blindaje jurídico a las inversiones.