Salta

Salarios en jaque: empleados de comercio acordaron un aumento del 5,7%, pero el sector advierte que no alcanza

La recomposición salarial contempla un 1,9% mensual para el último trimestre del año y un bono extraordinario de $50.000 pagadero en dos cuotas. Desde la Cámara de Comercio e Industria de Salta manifestaron su preocupación por el estancamiento de las ventas, la presión impositiva y la imposibilidad de trasladar costos a los precios.

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Los trabajadores del sector mercantil percibirán un incremento salarial del 5,7% en sus haberes hacia el cierre del año. La recomposición acordada se liquidará en tramos acumulativos del 1,9% para los meses de octubre, noviembre y diciembre. Asimismo, la medida contempla la asignación de una suma fija de $50.000, la cual se abonará en dos cuotas iguales durante noviembre y diciembre.

A pesar de la actualización, desde el sector comercial encendieron los focos de alerta. Gustavo Herrera, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Salta, analizó el escenario socioeconómico y remarcó que las subas apenas empatan los índices inflacionarios recientes —que en el último mes registraron un 1,9%—, lo que impide un repunte real en la capacidad de compra de las familias.

«Necesitamos que la gente tenga la plata en el bolsillo, y si la inflación es del 1,9% y el aumento es del 1,9%, a la gente no le alcanza», advirtió Herrera, señalando la paradoja en la que se encuentran los locales comerciales, atrapados entre el desplome del consumo y la imposibilidad de incrementar los valores en vitrina para mantener el nivel de ventas.

Ahogo fiscal y deudas acumuladas

El panorama para la actividad privada se torna complejo en la provincia. La combinación de la caída en la demanda, el alza de los servicios públicos, la presión tributaria y la imposibilidad de ajustar márgenes de ganancia está llevando a numerosos establecimientos a registrar atrasos en sus compromisos fiscales con organismos como la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) e Ingresos Brutos.

Desde la entidad empresarial señalaron que el rubro atraviesa una profunda tensión por intentar mantener el «punto de equilibrio» pretendido por las directrices macroeconómicas del Gobierno, un escenario que dista de la realidad diaria del comercio minorista.

«Estamos en este problema que no sabemos cómo solucionarlo, porque debemos lograr que la gente tenga dinero en la calle, que ese dinero sirva para comprar en los negocios habilitados y que los comerciantes puedan cubrir sus obligaciones elementales: sueldos, impuestos y servicios», concluyó el dirigente.

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