El gobierno nacional redujo el financiamiento destinado a la provincia de Salta, lo que impide a las autoridades planificar obras junto a los municipios. La situación afecta principalmente a los sectores más vulnerables, mientras la Nación mantiene su política de paralización de la obra pública.
Durante una sesión en la Cámara de Diputados, el legislador Gustavo Dantur advirtió sobre las consecuencias de esta decisión. “El gobierno nacional ha dejado de lado la obra pública y se vanagloria de esto”, expresó. Además, señaló que el desfinanciamiento ha impedido que, por segundo año consecutivo, la Secretaría de Recursos Hídricos ejecute el «plan de mínima», que prioriza obras de canalización de ríos y arroyos para prevenir inundaciones.
Dantur vinculó esta situación con el impacto del cambio climático y alertó sobre el riesgo de que en Salta se repitan eventos como el ocurrido en Bahía Blanca, donde las lluvias provocaron serios daños. “Los 60 municipios de la provincia están en una situación crítica”, afirmó.
El recorte de fondos golpea con más fuerza a quienes aún carecen de infraestructura básica. “Los más afectados son los sectores más pobres, los que ni siquiera tienen cordón cuneta”, sostuvo Dantur.
Mientras tanto, el gobierno nacional mantiene su postura y ratifica el freno a la obra pública en todo el país, lo que genera preocupación en distintas provincias que dependen de estos recursos para ejecutar proyectos esenciales.