La Ley Nacional N° 26.331, de Presupuestos Mínimos de Protección de Bosques Nativos, establece tres categorías de conservación: alta (rojo), media (amarillo) y baja (verde), con la obligación de realizar revisiones periódicas del Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos en cada provincia. En este marco, Salta comenzó en 2021 el proceso de actualización de su OTBN, que había sido aprobado en 2009 y había vencido en 2014.
El nuevo mapa de bosques nativos elaborado por la provincia tiene como premisa el cumplimiento de los diez criterios establecidos por la Ley Nacional 26.331, los cuales también se encuentran reflejados en la Ley Provincial 7.658. A estos criterios, se les sumó un onceavo, centrado en la protección de las comunidades nativas, un tema que surgió de las deliberaciones en torno a la revisión.
En cuanto a la conservación, el nuevo ordenamiento trae consigo importantes cambios: bajo el principio de no regresividad ambiental, que está contemplado en la Ley Nacional 25.675, el nuevo esquema aumentó en aproximadamente 30 mil hectáreas la Categoría I (rojo), que corresponde a las áreas de mayor conservación. Por otro lado, redujo más de 280 mil hectáreas en la categoría verde, concentradas principalmente en el departamento de Anta, reflejando un enfoque más riguroso en la preservación.
Con más de 7 millones y medio de hectáreas de bosques nativos, Salta es la provincia con la mayor superficie de este tipo de ecosistemas en el país. En el nuevo mapa aprobado, el 70% de la superficie está destinada a la categoría amarilla, el 20% a la roja, y menos del 10% se encuentra en la categoría verde, que representa aproximadamente 720 mil hectáreas.
El proceso de actualización del OTBN fue inclusivo y participativo, con la convocatoria de más de 120 organizaciones que contribuyeron a la revisión. También se contó con el respaldo de instituciones como el CONICET, la UNSa, el INTA, la APN y el IPPIS, las cuales brindaron el sustento científico necesario para la aprobación del nuevo ordenamiento en la Legislatura salteña.
Además, se llevaron a cabo numerosos talleres informativos y de capacitación en distintas localidades de la provincia, dirigidos a pueblos originarios y comunidades criollas. Estos talleres no solo sirvieron para difundir los alcances del nuevo ordenamiento, sino que también permitieron que las comunidades locales hicieran aportes valiosos en el proceso de revisión.
La actualización del OTBN es, en definitiva, el resultado de un proceso colectivo, con la participación de diversos actores sociales, científicos y políticos. Este nuevo ordenamiento busca equilibrar el desarrollo productivo de la provincia con la protección de sus cuencas y biodiversidad. El lema que guía la nueva normativa es claro: «producir conservando y conservar produciendo».