El expresidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido en su domicilio particular horas después de ser oficialmente destituido de su cargo, en el marco de las investigaciones por el resonante escándalo financiero vinculado al Ueno Bank que conmociona a la región.
La orden de detención fue dictada de forma conjunta por un equipo de fiscales de élite integrado por Elena Fiore, Christian Benítez y Silvia González Véster, pertenecientes a la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción. A la causa también se sumó la agente Ruth Karina Benítez, de la Unidad Especializada en Delitos Informáticos y Lavado de Activos.
Un golpe institucional y financiero sin precedentes
La caída política de Peña se precipitó tras salir a la luz presuntas irregularidades y operaciones financieras ilícitas que salpican directamente a la entidad bancaria Ueno Bank y a altos funcionarios del gobierno paraguayo. Los fiscales a cargo del expediente analizan ahora documentación sensible secuestrada durante los allanamientos para determinar el alcance exacto de la red de lavado de dinero y la responsabilidad penal del exmandatario.
Desde la fiscalía indicaron que en las próximas horas se le tomará declaración indagatoria a Peña, mientras que el arco político y económico del país vecino sigue con máxima atención el desarrollo de las medidas cautelares y el avance de la causa judicial.