En el marco de la entrega de 40 viviendas en esta localidad, el gobernador Gustavo Sáenz brindó una noticia esperada por cientos de familias salteñas: se logró destrabar el flujo de fondos nacionales correspondientes al ejercicio 2026 para el sector de la discapacidad. La gestión, realizada en conjunto con el diputado Bernardo Biella, pone fin a una situación de incertidumbre que amenazaba la operatividad de centros terapéuticos y servicios de transporte.
«Gestionamos con firmeza para que los fondos lleguen a donde tienen que llegar. Nuestra prioridad es proteger a los más vulnerables», afirmó el mandatario, subrayando que el Gobierno Nacional se comprometió a abonar «hasta el último peso» adeudado para normalizar el programa Incluir Salud.
La regularización de estas partidas presupuestarias representa un respiro para 1.251 beneficiarios que asisten a 43 establecimientos en toda la provincia. Instituciones emblemáticas como Hirpace, Anidar y Divino Niño —que brindan rehabilitación y educación especial— venían enfrentando serias dificultades para cubrir salarios y costos operativos debido a los retrasos financieros.
Sáenz fue enfático al defender la labor de estas entidades: “Son modelos. Hay que auditarlas y recorrerlas para ver la cantidad de chicos que reciben atención todos los días. Esto no puede interrumpirse bajo ningún punto de vista”.
Por su parte, el ministro de Salud Pública, Federico Mangione, destacó que la medida evita el colapso del sistema prestacional. Un dato determinante es que 457 beneficiarios dependen exclusivamente del servicio de transporte especializado para acceder a sus tratamientos.
Al cancelarse las deudas con las empresas transportistas, se garantiza que las familias que residen en zonas alejadas no pierdan sus turnos médicos ni sus espacios de educación, un eslabón fundamental para la asistencia efectiva en el interior provincial.
El Gobernador recordó que Salta ha sido pionera en la defensa legal de este sector, incluso impulsando medidas cautelares para restablecer pensiones suspendidas en el pasado.
Finalmente, envió un mensaje de unidad frente a la crisis: “Pueden ser libertarios, kirchneristas o peronistas, pero primero están las personas con discapacidad. Es una obligación que debemos cumplir”, concluyó, reafirmando que la asistencia social debe estar exenta de cualquier distinción ideológica.