La comunidad educativa de la Escuela José Manuel Estrada no fue la escepción en esta ola de «bromas» con mensajes amenazantes que se replican a lo largo y ancho del país en diferentes establecimientos educativo. El hallazgo de un mensaje escrito en el baño de mujeres, que advertía sobre un presunto «tiroteo» programado para este próximo lunes, activó de inmediato los protocolos de seguridad y puso en alerta a la Unidad Regional correspondiente.
Este hecho no es aislado. En los últimos días, mensajes de características similares —muchos de ellos replicando «desafíos» virales de redes sociales— han circulado en otras instituciones de la ciudad, generando un clima de psicosis que obligó a la intervención directa de las fuerzas de seguridad y el Ministerio de Educación.
Ante la gravedad de la situación y la seguidilla de hechos en Metán, la Policía de Salta emitió un comunicado oficial en la jornada de hoy para llevar tranquilidad y, sobre todo, advertir a los jóvenes y sus familias sobre la responsabilidad legal de estos actos.
En el documento, la fuerza informó que ya existen personas detenidas y menores demorados en la provincia (incluyendo casos recientes en Salta Capital y Rosario de la Frontera) por emitir mensajes intimidatorios. Estas conductas se encuadran bajo el delito de Intimidación Pública, el cual está tipificado en el Código Penal y prevé penas de entre 2 y 6 años de prisión.
Asimismmo, se han dispuesto requisas domiciliarias y el secuestro de teléfonos celulares de aquellos alumnos identificados como autores de las amenazas, sin importar que se trate de «bromas». La Brigada de Investigaciones y las Fiscalías Penales trabajan de manera coordinada para rastrear el origen de los mensajes y garantizar la seguridad en los ingresos y egresos de los edificios escolares.
En la Escuela Estrada, el protocolo se activó con la notificación a las autoridades policiales y la contención del alumnado. Sin embargo, la inquietud de los padres es creciente.
Desde las instituciones educativas locales hicieron un llamado a los padres para que conversen con sus hijos sobre el uso responsable de las redes sociales y el impacto que estas amenazas generan en toda la sociedad, saturando los recursos de emergencia que deberían estar destinados a situaciones reales.