Metán

Una familia destrozada y un pueblo que no olvida: misa a un mes de la muerte de Pitu Ruiz

Al cumplirse un mes del trágico siniestro vial en el que perdió la vida Pedro Eugenio “Pitu” Ruiz, su familia invita a una misa en su memoria este martes 4 de junio, a las 20 horas, en la iglesia Nuestra Señora de Fátima. La comunidad continúa exigiendo justicia por el joven estudiante del profesorado de Historia.

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Este miércoles 4 de junio se cumple un mes del fallecimiento de Pedro Eugenio “Pitu” Ruiz, el joven de 20 años que perdió la vida en un siniestro vial ocurrido en la madrugada del domingo 4 de mayo, cuando fue embestido por un automóvil que, según confirmaron fuentes policiales, era conducido por un menor de edad. Ese día, a las 20 horas, su familia convoca a una misa en la Iglesia de Fátima para recordarlo y rezar por su eterno descanso.

El hecho que terminó con la vida de “Pitu” ocurrió en la intersección de las calles San Juan y La Paz, en el barrio Granadero Díaz. El joven circulaba en motocicleta cuando fue atropellado violentamente por un vehículo que se desplazaba a alta velocidad. El impacto fue tan severo que su cuerpo fue arrastrado más de 60 metros. Las pericias estimaron que el automóvil circulaba a más de 100 km/h. El conductor tiene 15 años.

Pedro Eugenio era estudiante del segundo año del Profesorado de Historia, muy querido entre sus compañeros, docentes y vecinos. Su muerte no solo generó una profunda consternación en Metán, sino que también movilizó a la comunidad. En los días posteriores, familiares, amigos y vecinos realizaron varias marchas pacíficas para exigir justicia y reclamar respuestas ante una pérdida que dejó marcada a una familia entera.

Evelia Sánchez, madre de “Pitu”, fue la principal vocera del dolor. En cada intervención pública, hizo hincapié en el daño que sufrió su entorno más cercano. “Una familia entera quedó destrozada. Me arrancaron la vida, el alma, el corazón. Nos truncaron los sueños de un hijo que tenía toda una vida por delante, que estudiaba, que se esforzaba. No se merecía morir así”, expresó con profunda angustia durante una de las marchas.

“Voy a pedir justicia aunque tenga que ir sola. Pero sé que no estoy sola, porque hay muchos que lo querían. Mi hijo era respetuoso, responsable, solidario. Lo crié con amor y con límites. No fue uno más. Y no voy a permitir que esto quede en el olvido”, sostuvo.

En las movilizaciones, que partieron desde la Municipalidad hacia la Ciudad Judicial, se vieron numerosos jóvenes con pancartas y velas. Participaron compañeros del colegio secundario, del instituto terciario, docentes, familiares y vecinos. Las manifestaciones fueron acompañadas por operativos preventivos de la Policía y personal de Tránsito.

“Era mi primo, mi mejor amigo. Siempre estaba para todos”, expresó una prima. “Era una persona sin maldad, alegre, compañero. Vamos a seguir viniendo, aunque seamos cinco o uno solo, pero no vamos a dejar que esto quede impune”, agregó otro familiar.

Compañeros del Profesorado también alzaron la voz. “Pitu era más que un amigo, era un hermano. Jamás pensamos tener que marchar por justicia para él. Es un dolor que no se puede explicar. Lo único que pedimos es que se haga justicia y que esto no vuelva a pasar con nadie más”, señalaron.

Uno de sus amigos se expresó con contundencia: “Era una persona buena, sincera, que no le hacía mal a nadie. Es duro. Pero no vamos a parar hasta que ese pendejo, porque no hay otra forma de decirlo, quede preso y pague por lo que hizo”.

La investigación judicial continúa en trámite. La edad del conductor implicado, que tiene 15 años, plantea una situación legal compleja. Hasta el momento no se han dado a conocer definiciones procesales concretas.

Mientras tanto, el dolor persiste. “Nada me lo va a devolver, pero no me voy a quedar de brazos cruzados. No se puede tapar esto. Mi hijo merece justicia”, concluyó su madre.

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