La vacunación contra el dengue en Salta llegó a un punto insostenible, marcando un claro ejemplo de negligencia peligrosa por parte de las áreas operativas responsables.
Según información revelada a este medio, el Gobierno Nacional suspendió el envío de más dosis de la vacuna contra el dengue, hasta que no se complete la aplicación de las dosis existentes y se registren los datos en el Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA). Es que algunos sectores como El Potrero, Apolinario Saravia y Las Lajitas aún cuentan con gran cantidad de dosis de vacunas sin inocular al grupo poblacional comprendido entre los 15 y 39 años.
Oscar Cayo, Olga Ríos y Gustavo Segovia, responsables de estas áreas, no solo fallararon en aplicar las vacunas, sino que también mostraron una total falta de iniciativa en promover las campañas de concientización necesarias para que la población concurra a los vacunatorios. Mientras las vacunas esperan ser aplicadas, la población continúa expuesta a los peligros del dengue, y el resto de la provincia, que ya cumplió con su deber, ve cómo su lucha contra la enfermedad se ve obstaculizada por la inacción de unos pocos.
Si bien, el Ministro de Salud de la Provincia, Federico Mangione, anunció el brote histórico para la provincia, y la provincia se encuentra realizando la vigilancia epidemiológica intensificada, debido a esta negligencia de estas áreas operativas, Salta se ve impedida de recibir más vacunas, y miles de salteños continúan en riesgo. La irresponsabilidad de estos funcionarios ha roto la cadena de distribución y ha retrasado gravemente la campaña de vacunación, poniendo en peligro la salud pública provincial.
A pesar de que las reuniones para intensificar las acciones de abordaje integrado preventivo contra el dengue se iniciaron en el sur de la provincia, los responsables de las áreas operativas involucradas en esta inexplicable demora en la inoculación de las vacunas se mantienen en silencio absoluto.