Un episodio de violencia extrema se registró durante la madrugada de este jueves en la estación de servicio YPF de la calle Tucumán. Un joven fue víctima de una agresión grupal por parte de una patota que lo abordó de manera agresiva.
Las imágenes captadas por testigos son contundentes: el joven recibió una lluvia de golpes de puño y patadas que provocaron que su cabeza impactara violentamente contra una pared del establecimiento. Además del fuerte traumatismo, la víctima sufrió cortes visibles en el rostro y la boca.
La violencia no terminó allí. La gresca se desplazó una cuadra más arriba sobre calle Tucumán, obstaculizando el tránsito de los vehículos que intentaban circular por la zona, hasta que finalmente intervino la policía para disuadir la pelea. Gracias a la intervención de otros jóvenes que se encontraban en el lugar, se logró separar a los agresores y evitar que las consecuencias fueran fatales ante la clara vulnerabilidad de la víctima.
A pesar de los operativos de seguridad anunciados, la mañana de Año Nuevo mostró una realidad preocupante en las calles de la ciudad: se observó una gran cantidad de autos y motos circulando con conductores en evidente estado de ebriedad y además, se registraron personas consumiendo alcohol mientras conducían motocicletas.
Este panorama ha generado un fuerte debate entre los vecinos sobre si son efectivos los operativos de seguridad dispuestos para estas fechas, dado que el descontrol fue visible en diferentes puntos de la ciudad.
Hasta el momento, las autoridades policiales no han brindado un informe oficial sobre lo ocurrido.