Una visita tan breve como hermética protagonizó el presidente de la Nación, Javier Milei, en su paso relámpago por la provincia de Salta. El jefe de Estado realizó una escala técnica de apenas minutos en el Aeropuerto Internacional Martín Miguel de Güemes para concretar un cambio de avión y emprender el tramo final de su viaje hacia Buenos Aires.
El mandatario arribó a las 12:46 horas a bordo de un avión Hércules de la Fuerza Aérea, procedente de la provincia de Catamarca, registrando una leve demora de seis minutos respecto al cronograma de vuelo previsto (12:40).
Su fugaz permanencia en la terminal aérea estuvo rodeada de un importante dispositivo de seguridad a cargo de efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA). Por disposición estricta del protocolo de la custodia presidencial, se impidió la toma de fotografías y la filmación de las maniobras de aterrizaje y del trasbordo comitativo.
Antes de su breve parada en Salta, Milei encabezó actividades en suelo catamarqueño, donde recorrió las instalaciones de la empresa Rio Tinto e inauguró nuevas plantas de producción de carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto.
Sin contacto con la prensa, sin actividades oficiales en la agenda provincial y sin reuniones con autoridades del Gobierno salteño, el Presidente abordó de inmediato la nueva aeronave y despegó con destino a la Ciudad de Buenos Aires.