El fútbol de Metán volvió a quedar en el centro de la escena, pero esta vez no por un resultado deportivo, sino por un hecho que pudo haber tenido consecuencias fatales. El pasado domingo, las instalaciones de la cancha de la Liga Metanense de Fútbol se convirtieron en el escenario de un dramático episodio que rozó la tragedia, cuando la irresponsabilidad de unos pocos transformó una tarde familiar en una jornada de pánico, corridas y heridos.
El incidente se desencadenó durante el desarrollo del segundo tiempo del encuentro. Según el relato de testigos presenciales, miembros de la parcialidad del club Avellaneda lograron eludir las requisas de seguridad en los accesos e ingresaron una cantidad significativa de pirotecnia al predio.
El peligro mayor tomó forma cuando intentaron encender los artefactos: en lugar de elevarse para estallar en el cielo, los fuegos artificiales fallaron y explotaron a ras del suelo. Los proyectiles comenzaron a dispararse de manera descontrolada en todas direcciones, directamente hacia el sector donde se ubicaban las familias y los niños.
Niños heridos: la consecuencia de la inconsciencia
La desaprensiva acción provocó escenas de hondo dramatismo y desesperación en las gradas. A raíz de las detonaciones horizontales, dos chicos que se encontraban observando pacíficamente el partido sufrieron el impacto directo de la pirotecnia.
Los primeros reportes médicos e informaciones del lugar indicaron que uno de los menores recibió el golpe de un proyectil directamente a la altura del pecho. Por su parte, el segundo niño padeció diversas lesiones en su cuerpo producto de las esquirlas y la onda expansiva generada por las explosiones. Ambos damnificados tuvieron que recibir asistencia inmediata en medio de la conmoción generalizada de los presentes.
Vecinos y familias que asisten regularmente a los partidos expresaron su absoluto repudio y exigieron sanciones ejemplares, tanto para los responsables materiales como para el club de la barriada.
Más allá de las actuaciones legales y de los peritajes —se espera que en las próximas horas las autoridades de la Liga Metanense y las fuerzas de seguridad analicen las actas del partido y las filmaciones para identificar a los culpables—, el hecho obliga a una profunda reflexión colectiva.