El concejal electo de la ciudad de Metán, Sebastián Gómez, fue víctima de una serie de hackeos en sus cuentas personales de redes sociales y en su aplicación de mensajería, a través de las cuales personas desconocidas suplantaron su identidad para promover estafas relacionadas con inversiones en criptomonedas. El hecho, que fue denunciado públicamente por el propio Gómez, se suma a una creciente modalidad delictiva que se expande por todo el país y afecta a personas de diversas edades y niveles de exposición pública.
Según relató el edil, el martes por la mañana advirtió que su cuenta de Instagram había sido vulnerada, tras recibir un mensaje de un conocido alertándolo sobre publicaciones sospechosas relacionadas con operaciones de compraventa de criptomonedas. Al intentar ingresar a su perfil, ya no pudo acceder.
“Fue algo muy extraño. Yo no recibí ningún mensaje, ni acepté nada, simplemente me encontré con la cuenta hackeada”, explicó Gómez. Inmediatamente después, accedió a su cuenta de Facebook y notó que también desde esa plataforma se habían enviado mensajes a sus contactos, con solicitudes para realizar depósitos o transferencias.
Frente a esta situación, logró bloquear su perfil en Facebook para frenar la propagación del engaño, aunque no pudo hacer lo mismo con Instagram. Por ese motivo, solicitó públicamente a conocidos y seguidores que denuncien la cuenta para que la plataforma pueda intervenir y desactivarla.
“Lo más preocupante es que muchas personas me conocen y podrían confiar en esas publicaciones, cayendo en una estafa”, señaló. “No quiero que nadie se vea perjudicado por esto, por eso pedí que denuncien la cuenta hackeada”.
Pero la situación no terminó allí. Durante la tarde, mientras se encontraba en su domicilio, fue notificado de que su cuenta de WhatsApp también había sido vulnerada, a pesar de que, según detalló, no había interactuado con mensajes sospechosos ni entregado ningún tipo de código. En esa oportunidad, logró recuperar el acceso rápidamente gracias a tener activada la verificación en dos pasos, una medida de seguridad que recomendó enfáticamente a la comunidad.
No obstante, horas más tarde volvió a sufrir un nuevo intento de hackeo en la misma aplicación. “Fue en cuestión de minutos, con el teléfono guardado. Me llegó un mensaje con un código, claramente querían volver a ingresar”, explicó.
Gómez también advirtió que, si bien muchas veces se asume que este tipo de estafas afectan principalmente a personas mayores o con poco manejo de tecnología, “le puede pasar a cualquiera”. “Yo soy muy precavido por mi trabajo y por la empresa, no suelo aceptar mensajes extraños ni enlaces, y aun así me sucedió. La verdad que es muy preocupante el nivel de sofisticación con el que operan”, indicó.
Para finalizar, instó a la población a extremar los cuidados al utilizar redes sociales y aplicaciones de mensajería. “Si algún familiar o conocido les pide dinero por mensaje, lo mejor es llamar directamente y confirmar. No hay que confiarse por la relación o por conocer a la persona, porque muchas veces no son ellos. Y en estos tiempos, perder plata así es algo muy grave”.
Las cuentas originales de Sebastián Gómez se encuentran actualmente fuera de su control. La cuenta de Instagram bajo el nombre SebasJSG34 continúa activa, pero fue intervenida por terceros.