Ante la creciente preocupación por la aparición de escritos con advertencias de tiroteos en diversas escuelas de la capital y el interior, el Gobierno de la Provincia de Salta tomó cartas en el asunto. A través de la Secretaría de Salud Mental y Adicciones, se inició un abordaje integral para analizar el comportamiento de los adolescentes y brindar herramientas de intervención a las instituciones afectadas.
El responsable del área, Martín Teruel, confirmó que la Provincia se encuentra en una etapa activa de evaluación del panorama. El objetivo del Estado provincial es claro: no tratar estos hechos como episodios aislados, sino entender la lógica de «resonancia» que generan las redes sociales.
«El primer paso de la Provincia es colaborar directamente con las intervenciones que se deben hacer en cada establecimiento», aseguraron desde el área, remarcando que existe una decisión política de acompañar a las comunidades educativas para evitar que el pánico se generalice.
Desde el Ejecutivo provincial se hace hincapié en que este no es solo un problema de conducta escolar, sino un síntoma social. Teruel reflexionó sobre el rol de los mayores, señalando que los menores son, en gran medida, «el resultado de vivencias del mundo adulto». Por ello, la Provincia busca que la respuesta no sea meramente punitiva, sino que incluya una mirada amplia sobre la salud mental y la falta de empatía en los entornos digitales.
La Provincia advierte que las redes sociales funcionan como una caja de resonancia que amplifica mensajes que antes pasaban desapercibidos. En este sentido, la intervención oficial busca proveer protocolos de contención ante situaciones de crisis, concientizar sobre la trazabilidad de los mensajes en entornos digitales e instar a los padres a supervisar el consumo digital de los jóvenes, entendiendo que la falta de consideración por el otro nace de una tensión social que nos atraviesa a todos.
Con estas acciones, la gestión provincial busca llevar tranquilidad a los padres y docentes, garantizando que los equipos de Salud Mental están monitoreando la situación para proteger el bienestar emocional de los estudiantes salteños.