La salud renal en Salta y Jujuy atraviesa una situación de emergencia crítica. La Asociación de Centros Privados de Diálisis (CEPRIDIASA) confirmó el cese definitivo de actividades y cierre del centro CEDICLA SRL, ubicado en la localidad de General Güemes.
Este hecho, calificado por la entidad como una «muerte anunciada», es el resultado de años de advertencias ignoradas sobre la inviabilidad operativa de los centros debido a la crisis económica.
El cierre de CEDICLA SRL, una institución con más de 20 años de trayectoria, conlleva consecuencias graves tanto para los pacientes como para los trabajadores. Aunque se ha garantizado la continuidad del Tratamiento Sustitutivo de la Función Renal mediante derivaciones, los pacientes sufren el desarraigo de su centro de atención habitual. Más de 50 familias han quedado sin su fuente laboral directa debido a la clausura del establecimiento.
Según el comunicado firmado por el Dr. Mario Espeche, presidente de la Comisión Directiva de CEPRIDIASA, la crisis es provocada por el incumplimiento del Estado en sus compromisos financieros. Entre los puntos que han destruido la ecuación económica de los centros se destacan los retrasos permanentes en los pagos y la falta de actualización de los valores prestacionales.
La entidad fue contundente al señalar que no se trata de falta de voluntad, sino de una incapacidad financiera absoluta para mantener el servicio ante la indiferencia de las autoridades gubernamentales y el IPSS.
El panorama es alarmante. CEPRIDIASA advirtió que el cierre de CEDICLA SRL marca el inicio de un proceso de «caída en cadena» de otras unidades prestadoras en la provincia.
La Comisión Directiva informó que, de no mediar una solución inmediata que resuelva la grave situación financiera, el resto de los centros asociados se verá obligado a comunicar la cesación definitiva de sus servicios.